sábado, 2 de enero de 2016

CONSTRUYENDO MI SIMULADOR


Ya hace mas de un año atras, a mediados del 2014 traia en mente sacar mi licencia de instructor de tierra para asi poder dictar clases en alguna academia o escuela de tierra. Me dedique a buscar la institución y por fin encontré a IETA (Instituto de Estudios Técnicos Aeronáuticos). Despues de casi dos meses por fin organizaron un curso llamado "Metodología y Tecnicas de Instrucción" con el que podría tener mi certificado IET básico (Instructor Especialidad Tierra). Tuve que solicitar cambio de horario en mi trabajo del Call Center para asi poder asistir al entrenamiento que era en las noches. Por fin llegó el dia y estaba feliz de estar en un curso donde me estuviese preparando para enseñar en aviación! Habian técnicos en aviación, pilotos de la Fuerza Aérea y jefes de mantenimiento de aerolíneas. Las clases fueron muy interesantes y cada uno debia exponer un tema que no fuese de aviación. Yo escogi " Como preparar encurtido de Jalapeños" je,je,je.. Lo importante era pulir todos los aspectos de como dábamos instrucción. Despues de haberme graduado recibi por fin el tan esperado diploma.




Despues de tener ya mi certificado estuve buscando cupos para prácticas de instrucción en las diferentes materias. Busque en el mismo instituto IETA, en la escuelas AEROANDES, ADEVIA, AEROCLUB, INDOAMERICANA....nada, todos tenian sus diferentes escusas para no darme oportunidad de realizar estas prácticas que son las que conducen a las respectivas licencias que la Aeronautica Civil da a los instructores en cada materia.
Empece a sentir de nuevo esa frustración que ya habia experimentado antes al no lograr entrar a una aerolinea. No me quede quieto y contacté a algunos amigos pilotos que me ofrecieron ideas de como ser socios para iniciar una escuela pero todo se quedó en palabras.
Despues de ver que las puertas seguian cerradas decidi abrir mi propia puerta!
Por intermedio de un antiguo compañero de Avianca, logré contactar al capitán Carlos Duarte, copiloto de una aerolínea local que estaba preparando en su simulador a dos estudiantes recien graduados para los procesos en las aerolíneas y le pedi que me dejara ser observador en su clase. Tomé atenta nota de su clase y de ahi nació la idea de hacer un programa especial y una maqueta con un simulador de dos puestos para ofrecer un buen salón de clases.
Al mismo tiempo empece a diseñar una maqueta de la cabina de un bimotor y tambien a tomar clases con Carlos para asi diseñar un buen programa para preparar a los muchachos graduados a los intrincados exámenes de admisión a las aerolíneas. 
Preparé asi con ayuda de Carlos un buen manual y material para las clases. Con gran apoyo de mi mujer empezamos a comprar la madera, uniones y pintura para la fabricación de la maqueta. Aqui les comparto algunas facetas de la construcción:

Las esquinas del Dash las hice con varias láminas de balso ...y a lijar se dijo!

Uni dos escritorios y fabrique el dash en madera sobre los dos.
Aqui ya forrado en cuerina.

Le coloque dos paneles en triplex. Compré otra pantalla similar a la que ya tenia. Arriba se ve la cabrilla que gentilmente me vendio el capitán  Sergio Andrés Orduz de Medellín. Gracias Sergio!

Aqui ya estoy uniendo los paneles laterales ya pintados basados en la cabina de un avión  King Air.

Ya teniendo los dos laterales segui con el parabrisas y el techo.

Aqui se ve ya terminado con sus calcomanias para darle mas presentación.

Le puse la cabrilla a la izquierda para el alumno con un cuadrante de potencia que ya habia fabricado anteriormente y a la derecha el puesto del instructor con un Joy Stick, teclado y el mouse para manejar los programas.

Primeras fotos dando clase. Todo el conjunto de la maqueta y el simulador brinda un buen ambiente de salón de clase tanto para teoría como para entrenamiento de vuelo por instrumentos. Con una buena planeación salió bastante económico.Se logró la idea!

Aqui con mi esposa Luz Miriam Bermudez quien fue mi gran apoyo en este proyecto.


Ya despues de acabar la maqueta y el simulador empece a ofrecer las clases. Por fin mi Diosito me convirtió este sueño en realidad! Gracias!!
Aqui les dejo el link del video de una de las primeras clases:

https://www.youtube.com/watch?v=EzpgOdHTdKY&feature=youtu.be


domingo, 9 de agosto de 2015

El libro del capitán Oscar Téllez.

Conocí al capitán Oscar Téllez por las redes sociales cuando me hacia comentarios de mis historias en mi Blog. El había tenido también muchas experiencias como piloto tanto como instructor en escuelas de aviación como capitán de vuelos Charter y las quería compartir con todos los lectores amantes de la aviación. Entre esas experiencias tuvo varias emergencias de las que salió milagrosamente ileso. Me pidió que lo ayudara a crear su libro donde pondría sus mejores historias desde que se inició en la aviación. Yo accedí a apoyarlo con mucho entusiasmo y empezamos trabajando con su primera historia. El, agradecido conmigo, me mandó una gorra de piloto que guardo con mucho cariño.
El 8 de Agosto del 2015 recibí con dolor la noticia de que había muerto en un accidente al norte de Bogotá después de haber reportado una emergencia en un vuelo de instrucción. No logró llegar al aeropuerto y aterrizó aparatosamente en una vereda y fallecieron él y dos estudiantes más.
Nuestro trabajo con su libro quedó truncado con su muerte pero decidí acabar la corrección gramatical y la redacción de su primera historia que estábamos trabajando y compartirla con todos ustedes como así él lo hubiese querido.
Esta, la primera historia de su libro se llama " Mi primera visión" y aunque no nos dejó más historias esta es lo suficientemente hermosa para describirnos su inmenso amor por la aviación.
Aquí la transcribo. Disfrútenla.

MI PRIMERA VISIÓN


El primer contacto visual que tuve con un aeroplano fue en el año 1964 a mis 7 años de edad cuando una mañana mi mamá apresuradamente me tomó de la mano para ir a comprar el pan para el desayuno. Íbamos llegando a la panadería del barrio cuando de repente escuché un ruido que cautivó mi atención.

Alcé mi cabeza y vi un aparato que se desplazaba a gran velocidad por los cielos bogotanos.  Me quedé inmóvil mirándolo surcar el cielo.

Tenía mi mirada puesta en ese enorme aparato y en pocos minutos se perdió en el horizonte.  Quedé estupefacto y mi mamá, con el afán de ir a comprar el pan me preguntó ¿Qué pasó hijo? Me quedé sin palabras y no me quería mover de ese sitio como esperando a que pasará por encima otra vez. Mi pequeño corazón palpitaba a gran velocidad.

 Mi mamá al ver el impacto que aquel avión  había causado en mí  prometió llevarme al aeropuerto donde yo podría ver muchos más de esos. Yo accedí con la promesa de que el siguiente sábado iríamos al aeropuerto, una palabra que era nueva para mí, pero no sé por qué me atraía tanto. Después de ese momento jamás volví a ser el mismo y soñaba con ese momento de volver a ver ese aparato que con el paso de los años supe era el legendario carguero DC-6  que  volaba a Leticia capital del departamento Amazonas.

Contaba los días para que el sábado llegara y constantemente le recordaba a mi mama las horas que faltaban para que nos fuéramos a donde ella me había prometido. Al fin llegó el  tan anhelado día. Recuerdo que casi no pude dormir la noche anterior y deje todo lo que me iba a poner listo. 
Me levanté y aún estaba oscuro, pero eso poco me importó, yo quería ver nuevamente ese aparato llamado avión, aquel que se desplazó a gran velocidad sobre mi cabeza. Mi mamá despertó y para mí fue eterno mientras se arreglaba hasta que por fin  estuvo lista. Aunque no quería, desayuné para que ella no se enojara y así poder irnos rápido. Luego  mi papa se ofreció a llevarnos en un su Buick verde. Yo no veía la hora de llegar al aeropuerto donde  mi sueño estaba por cumplirse.

Llegamos al aeropuerto “El Dorado” de Bogotá y mi mamá hizo lo que pudo para llevarme lo más cerca a los aviones hasta donde nos permitieron.  Trataba de empinarme pero por mi corta estatura era poco lo que podía ver. Por fin pude ver esas maravillosas máquinas con sus alas plateadas en la rampa del aeropuerto. Quería quedarme ahí para ver más y devorar cada detalle de esas hermosas aeronaves. Ahora sabía que ese era mi mundo. Estaba completamente maravillado.

Mi mamá me convenció por fin de volver a la casa y me prometió volver al aeropuerto solo si respondía bien en mi comportamiento académico en el colegio. Al regresar a casa, en vez de sentirme feliz, me sentía muy ansioso pues tenía muchas preguntas que pasaban por mi cabeza. ¿Cómo esos hermosos aparatos  podían volar?  ¿Cómo hacia uno para poder llegar a ser piloto de un avión? ¿Sería muy difícil lograrlo? Después yo mismo me respondía-“Esto debe de ser muy difícil. Este  mundo tan hermoso de los aviones tal vez sea inalcanzable para mí”.

 Me encerré en mi habitación, no quería hablar con nadie, estaba confundido.  Pero sabía que después de ese viaje al aeropuerto yo ya pertenecía a ese maravilloso mundo y me prometí a mí mismo que no descansaría y que haría lo que fuera necesario para lograr ser tripulante de un avión.
Pero no tenía la menor idea de cómo lograrlo y cuando volví a tomar conciencia de la realidad estaba mi mama diciéndome ¡HIJO! ¡Se te va hacer tarde, para el colegio! Me había quedado profundamente dormido, soñando, con todo ese misterioso mundo…  que se llama AVIACION!

Capitán Oscar Téllez


Capitán Oscar Tellez en un vuelo de instrucción.

Publicación de Aviacol con motivo de su fallecimiento.

Capi...se que estaré leyendo tu libro en su totalidad cuando volemos juntos en el infinito.

viernes, 10 de julio de 2015

ARMERO, 30 AÑOS DESPUES

Recientemente, en Febrero 2015, compuse un tema musical en piano llamado "Vuelvo a volar" (Link en Youtube: Vuelvo a volar mi séptimo tema musical) y tal vez la energía de esta melodía musical le inspiro un nuevo milagro al Universo.
Un día de Abril 2015 recibí una extraña llamada de un señor Jorge, un representante de Caracol Televisión de Colombia, donde me comentaba que había leído un articulo de mi Blog "Volando sobre Armero"(http://memoriasdeunpiloto.blogspot.com/2010/05/volando-sobre-armero.html). En este artículo contaba mi aventura al sobrevolar lo que había quedado del pueblo de Armero que fue arrasado por una avalancha de lodo y rocas al erupcionar el volcán nevado del Ruiz en el corazón de Colombia.
 Hace ya casi 30 años, durante un vuelo crucero en mi escuela Aeroclub, volé sobre lo que parecía un charco de lodo en medio de un extenso tapete verde. Ya habían pasado unos meses de la tragedia y mi mórbida curiosidad me llevó a volar sobre aquel desierto de muerte. Descendí y sobrevolé la zona a unos tres mil pies de altura. Quería ver más y desaceleré para así reducir la fuerza del viento y poder abrir la puerta del avión. Aflojé un poco el cinturón para poder salir un poco y poder ver verticalmente hacia los escombros. Justo en ese momento este desierto arrojó hacia mi una corriente de aire caliente y elevó mi ala derecha de tal forma que quedé literalmente colgado de mi cinturón. Sentí que me caía del avión y mi visión entró en un túnel y pude ver el piso resquebrajado y lleno de escombros. Solté un grito de terror y en ese momento pude sentir como miles de almas empujaron el aire de nuevo y mi avión se niveló. Entré de nuevo a la cabina, cerré la puerta y retomé el mando con mi corazón al borde de un colapso. Sentí como aquellas almas me dieron una gran lección al yo irrespetar aquel campo sagrado.
El representante de Caracol Televisión me dijo que quería entrevistarme para un especial que se llevará a cabo el 13 de Noviembre del 2015, día en que se conmemora los 30 años de una de las más grandes tragedias no solo de Colombia sino de la humanidad. Me explicó que quería que yo expresara lo que había sentido en aquel vuelo en una entrevista para este especial. Después me explicó que la entrevista sería grabada en pleno vuelo en una aeronave rentada desde el aeropuerto de Guaymaral donde yo antiguamente había tomado mis lecciones de vuelo.
Le dije que contara conmigo y que tratara de hacer la entrevista un fin de semana que no estuviese trabajando en el Call Center.
Vino después otra llamada y Jorge me dijo que no habían podido rentar la aeronave pues desde esta sería muy difícil hacer tomas aéreas. Llegué a pensar que este plan de una entrevista en pleno vuelo iba a estar como imposible, pero pronto me volvió a llamar y me comunicó que se había logrado por intermedio de la Fuerza Aérea de Colombia la adjudicación de un helicóptero para este vuelo. Yo dije, helicóptero? !Waooo! !Helicóptero de la Fuerza Aérea! !Que dicha!! !Yo quiero!!
Ahora estaba más entusiasmado que nunca. Como niño chiquito estaba pendiente de que llegara el tan esperado día. De la forma en que menos me lo imaginaba iba a volar otra vez! Increíble!
Y el día llegó. El sábado 27 de Junio me tocó madrugar a las 3:30 de la mañanaa a ponerme mi uniforme de piloto según acordé con Jorge para efectos de la entrevista. Nos encontramos con Jorge y su equipo en las instalaciones del canal y llegó una camioneta a recogernos. Me sentía como soñando. Recordaba aquellas recogidas en la madrugada cuando volaba en ACES en Medellín. Iniciamos así el recorrido de unas 3 horas hasta la base aérea de helicópteros en Melgar de la Fuerza Aérea.
Llegamos cumplidos a las 8 am a la recepción de la base aérea donde se nos hizo una requisa y revisión de documentos. Luego nos recibió una hermosa teniente de la Fuerza  Aérea que nos hizo seguir al casino de oficiales. Allí me encontré con el copiloto del vuelo y entre los dos hicimos un repaso del plan de vuelo. No podía creerlo! Volver a volar en Colombia después de cuatro años de espera! Unos minutos más tarde llegó el capitán del vuelo con el Mayor encargado de la "misión", los saludé y aproveche para tomarnos unas fotos que sabía iban a ser un tesoro para mi.

A la izquierda el copiloto y a la derecha el capitán del vuelo en el casino de oficiales.

En el centro Jorge y a la derecha el Mayor encargado de la "Misión"

Preparación para la entrevista al General de la base. 

Durante la entrevista. El General dio una reseña de lo que ocurrió aquellos fatídicos días y como la Fuerza Aérea se desempeñó de una forma heroica en el rescate de cientos de sobrevivientes atrapados entre el lodo. 

Preparándonos para abordar el FAC 4002 un helicóptero Bell 212. Jorge esta coordinando detalles del vuelo con el capitán. Además están dos oficiales que son apoyo para la operación. A la derecha esta la Teniente. Ella ayudó a coordinar pero no abordo el vuelo.

Intentamos organizarnos a estribor (al lado derecho) del helicóptero pues el capitán opera desde este lado, pero por posición de la cámara decidieron hacerlo al lado izquierdo. 

Ya sentados en nuestras estaciones aproveche para tomarme una foto con Jorge quien me irá a entrevistar en pleno vuelo.

El oficial de apoyo me dió un briefing (repaso) sobre la operación de la puerta para cuando estuviésemos sobrevolando Armero. Luego cerró la puerta y revisó el costado del helicóptero y después se sentó en su estación atrás de nosotros.  

Los pilotos preparando el despegue.

Gabriel, el camarógrafo haciendo pruebas desde su asiento.

Despegamos de la base y nos dirigimos al punto donde alguna vez estuvo la pujante ciudad de Armero. No dejaba de pensar en ese reencuentro..era regresar 30 años atrás en mis recuerdos y en el de muchos Colombianos que perdieron seres queridos en aquella tragedia.

Listo al lado izquierdo para abrir la puerta. Ajusté mi gorra pues habría fuerte flujo de aire al reencontrarnos con miles de almas que a lo mejor siguen rondando el área. Estaba emocionado pero a la vez asustado. 
Gabriel y el técnico ajustan los controles de la cámara para iniciar la grabación.

Oficial de apoyo de estribor alerta para el inicio del sobrevuelo.

El oficial de babor inicia la apertura de la puerta.


Esta foto la tomé después del sobrevuelo y la entrevista sobre Armero. En el medio de la foto se alcanza a ver una linea clara que atraviesa horizontalmente. Es el único rastro que queda de  aquel cataclismo. Al lado izquierdo está Armero y a la derecha el río Magdalena hacia donde el lodo y las rocas se dirigieron. Allí fue donde sobrevolé el ya seco lodazal. Solo estos verdes parajes es lo que queda en esta área donde antes existían  mas de 40 mil personas reunidas en esta bella ciudad. Que en paz...sigan descansando.

Ya de regreso a la base sobrevolamos el rio Magdalena, aquí mirando hacia el sur. Este es el principal rio de Colombia.

Esta foto me la tomó Gabriel que tenía mejor vista de la cabina de pilotos mientras navegaban de regreso a la base aérea CACOM 4 (Comando Aereo de Combate No. 4).

Serranias de la cordillera Oriental acercándonos a la base.

Pista a la vista!

Después de aterrizar aproveché para tomarme otra foto con el capitán de la misión.

Se me hizo fantástico el logo escogido para esta base aérea. Un Colibri, que mejor símbolo para la operación de un helicóptero...una maravillosa máquina adelantada a nuestro tiempo!
Pidiendo permiso una vez más para tomar fotos aproveché para captar esta vista de este bello mural de tres helicópteros  pintados en el costado de las instalaciones de la torre de control.

Al finalizar el dia nos dirigimos de regreso a Bogotá y fui a visitar a un amigo que estaba de cumpleaños. En aquella reunión me encontré a un personaje especial. Vi que portaba unas pequeñas alas doradas en su chaqueta y le pregunté si había sido paracaidista. Por grandes coincidencias de esta vida y como parte del milagro de este día Antonio había sido paracaidista del Ejercito de Colombia y había estado rescatando desde los helicópteros a muchos de los damnificados que estaban todavía atrapados en el espeso lodo. Me contó como logró rescatar a una familia entera!

Le doy gracias a Dios por este maravilloso día y quería compartir con todos usted esta bella experiencia. Los invito a todos a vivir un poco de nuestra historia en este especial de Caracol Televisión el día 13 de Noviembre 2015.
 Armero..te llevamos en nuestros corazones.Por aquellas miles de almas...que nunca olvidaremos.

Link en You Tube del video clip del vuelo sobre Armero:
  https://www.youtube.com/watch?v=HeWUPJbN6Yk

Link del video del especial de Caracol donde sale mi entrevista, la del copiloto y la del general:
http://www.noticiascaracol.com/colombia/todo-era-un-desierto-piloto-que-desde-el-cielo-vio-el-infierno-de-armero



martes, 15 de julio de 2014

Las historias de Roberto Sanmartín (4a parte)


Esta es la cuarta historia que nos brinda Roberto Sanmartín  y de verdad que me hizo reír mientras la leía.  Verdaderas historias de antaño de nuestra aerolínea colombiana Avianca. Disfrútenla!

“¡Por favor, díganle al piloto que no más!”

Poco faltó para que estas fueran las últimas palabras de un fotógrafo a bordo de un avión.

He aquí la historia:
La fecha realmente no tiene importancia pero estando próxima a recibir el primero de sus Boeing 707-359B, Avianca con la asistencia de instructores de Pan Am había programado una serie de vuelos de chequeo para los comandantes que iban a estar al mando de esos aviones.
La Jefatura de Propaganda de Avianca consideró conveniente que algún personal de la agencia de publicidad que en ese entonces manejaba su cuenta estuviera presente en uno de esos vuelos que estaba programado para dos días después y nos recomendaban a quienes fuéramos a ir en él que como no sería un vuelo en condiciones normales, deberíamos tomar previamente algo contra el mareo. De inmediato me puse en contacto con un conocido fotógrafo y con el camarógrafo de El Mundo al Vuelo para que fuéramos junto con una periodista, a documentar la nota correspondiente; cuando le dije al fotógrafo sobre la recomendación de tomar algo para el mareo su respuesta fue algo pretenciosa: “Gracias Roberto, pero no hay necesidad, yo tengo mucha experiencia en ese tipo de filmaciones, he volado mucho y en realidad no es necesario”.

Seis y treinta de la mañana, plataforma de Eldorado; es una de esas bellas mañanas típicas de la Sabana, fresca, despejada y llena de sol. Al pie de la escalerilla de uno de los 720-B de Avianca estamos unas catorce personas: los instructores de Pan American, los comandantes que van a ser chequeados, el Jefe de Propaganda de Avianca, la periodista, el fotógrafo, el camarógrafo y el suscrito.

      720-B COCKPIT CHECK LIST.     “Fuel Boost Pumps” ..… Four OK.
 Minutos después nos encontramos a buena altura y volando apartados de cualquier aerovía para no poner en riesgo la seguridad de la aeronave o la de cualquier otro avión.
                                                                                  
Comienza el baile.
Veo que cámara en mano, en la puerta de la cabina de mando nuestro fotógrafo está registrando  la acción desarrollada por los pilotos quienes en ese preciso momento ejecutan la primera de una de las muchas maniobras programadas para ese vuelo: Virajes escarpados, 45 grados de banqueo, cambio de rumbo de 360 o 180 grados, configuraciones de aterrizaje con full flaps y tren abajo, en fin toda clase de maniobras que generan muchos Ges y que nos dejaban a todos clavados en nuestras sillas sin poder ni siquiera levantar una mano. Aquello fue tristemente gracioso: El hombre que no necesitaba pastillas contra el mareo, como en las tiras cómicas, se fue decolorando rápidamente de arriba abajo hasta quedar blanco como un papel. Entre maniobra y maniobra veo que el hombre está muy mal, luce demacrado y con la mirada perdida y no es que esté mareado, lo que está es aterrorizado! Le tomo del brazo, le siento en una de las sillas y le abrocho el cinturón de seguridad; las maniobras continúan y con cada una de ellas la situación del fotógrafo empeora. Le aflojo camisa y corbata y le coloco una máscara de oxígeno. Exánime y balbuciente alcanza a decir: “¡Por favor, díganle al piloto que no más!”
Para no hacer el cuento más largo, esta historia tuvo un final feliz para el fotógrafo y bastante costoso para la compañía: El comandante y los instructores decidieron interrumpir el chequeo y regresar a Eldorado para dejar a nuestro fotógrafo en tierra.
A eso de las diez de la mañana, los que habíamos tomado Dramamine, estábamos nuevamente en el aire pegados a las sillas gracias a las fuerzas G.
Ocasionalmente me encuentro con nuestro personaje y así hayan pasado muchos años, francamente no puedo resistir la tentación de invitarlo a volar.
No se por qué, pero creo que me mira mal.

Roberto Sanmartín.


“¡Por favor, díganle al piloto que no más!”

lunes, 16 de junio de 2014

PROCESO EN SATENA


Mientras me encontraba trabajando en la oficina de Amerijet Colombia en el edificio de LAS me reencontré con el ingeniero jefe de mantenimiento en LAS y me dijo para mi gran sorpresa que me podía ayudar a entrar en SATENA (Servicios Aéreos a Territorios Nacionales). Desde años atrás esta aerolínea estaba entre mis preferidas por ese tipo de aviación a pueblos que se encuentran retirados de las grandes ciudades. Esta compañía es originalmente una especie de híbrido entre Fuerza Aérea y aerolínea del gobierno. Con el tiempo empezó a operar de lleno comercialmente. Para que siga cumpliendo con su razón social esta aerolínea debe volar a pueblos en Colombia donde otras no vuelen para así proveer servicio aéreo a estas poblaciones. Estos son algunos de los aviones que operaban en el 2012 cuando apliqué para la posición de copiloto:

Dornier 328


ATR 42-500


Embraer ERJ -145


Embraer ERJ- 170 LR


Le pedí cita a mi amigo ingeniero en su oficina de LAS. De nuevo me invitó a cafecito y estuvimos hablando unos minutos. De pronto me emocioné cuando hizo una llamada al jefe de pilotos de SATENA pues él había sido viejo amigo desde su servicio militar. Después de que hablaron un rato me mandó a decir que llevara mi hoja de vida a las oficinas de SATENA pues ellos próximamente iban a hacer un curso para nuevos copilotos. No podía creerlo! Se me presentaba así una nueva oportunidad en mi carrera de aviación en Colombia.
Fui a entregar mi hoja de vida pero me dijeron que ya era tarde pues ya tenían el curso completo. Yo supuse que era la antigua treta de filtrar gente sin palanca o "vara" como dicen en otros países. Entonces dejé escrito los nombres del ingeniero y su contacto en SATENA encima del sobre con la esperanza de que lo tuvieran en cuenta. Pues para mi sorpresa funcionó y al siguiente día me llamaron y me dijeron que en dos días debía presentarme para exámenes escritos preliminares. Dos días! Tenía dos días para repasar todo lo que venía estudiando! Me tocó pedirle permiso a mi hermano para faltar esos días para así poder estudiar fuertemente. Llegó el día del examen y pude ver a todos los candidatos y candidatas algunos con cara de preocupación y otros más bien tranquilos. Me sentí bien en el examen y supe que había valido la pena todas esas horas de estudio. En efecto me llamaron a los dos días para continuar con entrevistas y exámenes médicos. Un par de días después gran sorpresa, llegó otra llamada donde me confirmaban que había sido seleccionado para el siguiente curso para copilotos! El corazón se me quería salir del pecho!! Al colgar la llamada me puse a brincar de la dicha y las compañeras de la oficina brincaron conmigo también… estaba feliz! No importaba que seguía después se me había cumplido un sueño, lograr entrar a curso en una empresa de aviación en Colombia! Yeheeee! Fui ese mismo dia a agradecerle a mi amigo ingeniero de LAS.
Llegó el gran día y nos reunieron a los elegidos en un salón de la compañía y nos dieron la inducción a la compañía con varias presentaciones a cargo de algunos oficiales de la Fuerza Aérea y varios instructores de tierra y de vuelo. Me gocé cada instante de estas presentaciones pues fueron muy enriquecedoras. 
Luego iniciamos el curso en si del avión. El avión asignado a nosotros sería el ATR-42 y el 72. Todos los días nos hacían exámenes y recuerdo que un día dude de una pregunta y me temblaba la mano de la angustia de llegar a perder un examen. Quería a como diera lugar pasar el curso de tierra. 


En clase de sistemas.

Nuestra instructora es capitán del ATR

Posando con el ERJ

Estudiando en el avión.

El poderoso motor del ATR 72


En clase con las auxiliares de vuelo instructoras en la cabina de pasajeros del ATR 72

Posando al frente del ATR 72 despues de acabar la clase.

Uno de los exámenes lo perdí y me tocó hacer examen de recuperación y afortunadamente lo pase acompañado de un 100 en el examen de las listas de emergencia de memoria con todo y felicitación del instructor. Tuvimos también el curso "ditching" en la piscina del club militar donde hicimos todos los simulacros de emergencia en caso de amarizaje. Vinieron recuerdos de cuando estuve de auxiliar en Falcon Air Express en Miami. Nos divertimos cantidades!
Después de los exámenes finales vino un largo silencio de parte de las directivas y muchos no sabíamos si habíamos sido elegidos o no para continuar al simulador. Después de mucho insistir supe que si había pasado el curso pero que a muchos nos tenían en espera para cuando nos necesitaran. Poco a poco la dicha se convirtió en frustración pues supimos que solo 5 de 30 los habían mandado al simulador. Luego unos tres más lograron ir al simulador al ofrecer ellos mismos pagar casi 20 millones de pesos por el entrenamiento del simulador que sería en España.
Claramente me había quedado por fuera. Pero me quedó la satisfacción de haber estado en este magnífico curso y haberlo intentado con todo lo que yo tenía de mí.
Cada vez que veo sus aviones  despegando del aeropuerto El Dorado me digo "Casi lo logro!!"

Gracias SATENA por esta oportunidad.  Gracias Dios mío por esta gran experiencia!