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domingo, 17 de julio de 2016

LAS HISTORIAS DE LARRY BUENO


Larry Bueno ha sido un seguidor de mis historias desde los inicios de este Blog. Con el tiempo fui siguiendo su pasión por la aviación mientras lo motivaba para que algún día no muy lejano lograra cumplir su sueño de estar al mando de los controles de un avión. Varios años después el decidió emigrar a los Estados Unidos con su familia y tras trabajar fuertemente y con ayuda de su familia logró por fin realizar su tan anhelado sueño. Aquí Larry nos comparte sus historias para este Blog.


QUIERO VOLAR SOLO


Era un hermoso día de Julio del 2014 en el aeropuerto internacional Reno-Tahoe en el estado de Nevada en los Estados Unidos donde poco a poco iba logrando realizar mi sueño de volar solo un avión. Un sueño que empezó desde mi niñez en Colombia.

Con mi instructor de vuelo habíamos estado practicando aterrizajes y despegues, lo cual consiste en volar alrededor del aeropuerto, aterrizar, inmediatamente reconfigurar el avión y aplicar máxima potencia para despegar otra vez.
Durante algunos de los once aterrizajes que hicimos ese día, simulamos falla de flaps y de motor.
La escuela opera desde un aeropuerto donde hay control aéreo, mucho tráfico de jets y aeronaves militares, lo que agrega emoción al compartir espacio con aviones grandes y situaciones en las que se incrementa la carga de trabajo.

Aeropuerto internacional de Reno en el estado de Nevada. (Foto de Larry Bueno)

En una de estas aproximaciones a la pista olvidé poner el calentador del carburador y el instructor al notarlo, aprovechó para ponerme a prueba y redujo la potencia al mínimo mientras decía:
"Perdimos potencia! Olvidaste poner el calentador del carburador y se llenó de hielo! Que vas a hacer ahora?". De inmediato inicie el procedimiento de emergencia tal como lo habíamos practicado en sesiones anteriores. En este caso por estar paralelo a la pista, debía dirigirme hacia ella calculando alcanzarla planeando.
Justo cuando estaba a punto de sentar ruedas me dijo: “Supongamos que el motor está bien y un avión se atravesó en la pista. ¿Qué vas a hacer? Enseguida grité: “ Sobrepaso!!” Lo que indica que tenía que abortar el aterrizaje, poner máxima potencia para otra vez iniciar el ascenso al tiempo que debía retraer los flaps poco a poco.
Con estas maniobras y procedimientos yo debía reaccionar automáticamente y de la mejor forma para estar preparado en caso de que algo saliera mal. Por mi desempeño sabía que el momento de volar solo este avión estaba cerca.

Mi instructor, Bob, era un señor gracioso que siempre estaba bromeando y riendo me dijo al final del vuelo: “Te puse a trabajar duro no? Ja,ja,ja! Pero lo estás haciendo muy bien, la próxima vez iremos a Silver Springs (SPZ), un aeródromo pequeño con poco tráfico que está cerca. La idea es hacer dos o tres aterrizajes y si me gusta lo que veo, voy a decir "Mi avión! (Lo que significa que le cedo el control del avión), y en vez de volver al aire, voy a frenar, llevo el avión hacia la rampa, te preguntare si te sientes listo y si dices que si, me bajo y vas a irte solo. Despegas, haces el patrón de tráfico y regresas. Vas a hacer solo un aterrizaje y luego vienes, me recoges y nos regresamos y eso será todo lo que haremos ese día. Si no te sientes listo lo intentamos otro día, no hay presión.”

El esperado día llegó. Era agosto 2 y desperté temprano para revisar los reportes meteorológicos que mostraban cielos despejados y viento en calma. Definitivamente un muy buen día para volar!
La noche anterior estuve practicando mentalmente el patrón de tráfico, los procedimientos de emergencia y revisando las cartas para familiarizarme con el aeródromo y sus alrededores. Quería estar preparado y ahora solo faltaba el visto bueno del instructor.
Le conté a mi esposa que era probable que pudiera lograr mi vuelo solo ese día y me dijo que me cuidara mucho. Me dirigí hacia el aeropuerto, hice los chequeos rutinarios del avión y la documentación.

Antes de partir, mi instructor, me recordó el plan a seguir y me volvió a decir que no había presión por el vuelo solo. Abordamos el avión y emocionado llevé el avión a la cabecera de la pista y lo despegué con rumbo hacia el aeropuerto de Silver Springs que está a solo 25 millas al sureste de Reno. Al acercarnos sintonice la frecuencia automática del aeródromo para confirmar las condiciones de viento y ajuste altimétrico, luego sintonicé la frecuencia de comunicaciones para avisar a cualquier tráfico de nuestras intenciones, reporté que íbamos a entrar al patrón de tráfico para la pista 23 para hacer despegues y aterrizajes.
Las condiciones no podían ser mejores, el viento seguía en calma y no había ningún tráfico en el área.


Aeropuerto de Silver Springs (SPZ) en Nevada. (Foto de Larry Bueno)

Concentrado pero a la vez tenso por hacer las cosas bien y por el momento que estaba por vivir, me alinee con la pista. No esperaba hacer un aterrizaje tan suave y preciso, mucho menos que el instructor en ese primer aterrizaje me dijera: “Mi avión!”. No podía creerlo! Automáticamente respondí: “ Suyo el avión!”. Solté los controles, al tiempo que sentía como la adrenalina recorría mi cuerpo con esa mezcla de emoción y a la vez tensión.
Tal como lo dijo, Bob frenó el avión fuertemente para salir por la calle de rodaje que esta frente a la rampa, nos detuvimos sin apagar el motor y me dijo: “ Ok, estás listo? “A lo que respondí sin dudar, Si!!!

Por tercera vez me dijo todo lo que debía hacer, que rodara despacio, que no eran necesarios los chequeos y ajuste de mezcla antes del despegue. Luego dijo: “Ok, suyo el avión! Mantén los frenos mientras me bajo, te veo en un rato, no me vayas a dejar acá! Ja,ja,ja,ja!”
Se bajó y se alejó del avión, el momento que había soñado toda mi vida había llegado. Respiré profundo, me acomodé bien en la silla y comencé a rodar hacia la pista.
Solo hasta ese instante recordé que llevaba una pequeña cámara Go-Pro que recién había comprado para filmar mis vuelos. Me detuve en el "run up area" o area de chequeo de motor, rápidamente saque mi cámara y la pegue en la ventana derecha. Anuncie por el radio que iba a despegar por la pista dos tres y permanecer en el patrón de tráfico, en ese momento alguien respondió que venía rodando detrás mío y que era turno dos para despegar, pude ver que era otro Cessna.

Me alineé en la pista, miré al final y alcance a ver lo que parecía ser un águila dorada volando en círculos. A pesar de la distancia, su gran tamaño y color café que resaltaba con la luz del sol me permitieron identificarla, era similar a otras con las que me había cruzado en el aire en ocasiones anteriores, pues son bastante comunes en Nevada.


Aguila dorada norte americana. (Foto de Larry Bueno)

Dudé por algunos segundos si despegar o esperar a que se hiciera a un lado, ya que estaba volando justo al final de la pista.
Pensé que podría ganar un poco de altura y esquivarla, estaba liviano y era una pista relativamente larga. Aplique full potencia y de inmediato esta hermosa águila se corrió hacia la derecha abriéndome camino, como dándome la bienvenida a su mundo.
Con la vibración del avión se cayó la cámara que seguramente por la premura no quedo bien pegada. Despegue y pude ver el águila alejándose, comencé a sentir por unos segundos la emoción de estar solo en el aire, viré hacia la derecha en el patrón y escuché otro avión reportando que se aproximaba a la pista desde el sureste. Pensé, era un día calmado y sin tráfico y de un momento a otro se me cruza un ave, hay dos aviones en el área y se me cae la cámara! Que suerte la mía!

En ese momento el Cessna que estaba a punto de entrar a la pista, le informó al que venía aproximando que iba a esperar a que yo aterrizara, pues había un alumno haciendo su primer vuelo solo. ¿Cómo lo supo?
Al parecer vio a mi instructor bajarse del avión y lo conocía. De inmediato el otro dijo que iba a quedarse en espera a unas millas del aeropuerto. Me sorprendió el gesto de aquellos aviadores, me libere de nuevo de toda la tensión, comencé a asimilar lo que estaba viviendo y fue allí donde me vino a la mente ese pensamiento que a muchos nos cruza en ese instante:
Soy el único acá arriba que puede aterrizar esto, ahora que voy a hacer?

Continúe con el circuito alrededor del aeropuerto, pendiente del tráfico y reportando mi posición; esta vez la maniobra no fue tan precisa, entre un poco rápido y el avión floto. Lo sostuve mientras perdía velocidad hasta que senté ruedas, recordé que Bob me dijo que no frenara fuerte, que hiciera todo muy suave, por lo que deje que el avión rodara hasta el final de la pista. La razón es que solo hay 3 calles de rodaje para salir de ella, en los extremos y en el primer tercio.
Mientras rodaba, escuché que me decían por radio: “Felicitaciones por tu primer vuelo solo!“ Que sorpresa! Eran el par de pilotos que estaban esperando por mí.
Al llegar a la rampa Bob se acercó, me felicitó y me preguntó cómo estuvo todo, le conté y se rio.Se subió al avión y nos regresamos a Reno.
El vuelo de regreso fue muy tranquilo y mantenía esa sensación de orgullo por mi vuelo.

Llegamos al internacional de Reno y al bajarme del avión lo primero que hice fue sacar el celular y enviarle un mensaje a mi esposa diciéndole:” Volé solo amor!! Volé solo!!


Continuará...

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