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sábado, 15 de enero de 2011

LOS VUELOS CON MI SOBRINO



Era un sueño llevar a volar algún día a mi sobrino Miguel Narvaez, el hijo de la esposa de mi hermano Felipe. Miguel me había dicho en varias ocasiones que le gustaría que su tío Carlos lo llevara a volar en avión.  Aprovechando el día de cumpleaños de Miguel, decidimos con Clemencia y Felipe regalarle el tan esperado vuelo.

Era el 11 de Octubre del 97 y nos fuimos temprano al aeropuerto de North Perry para preparar uno de los Katanas de la escuela de Pelikan. Despegamos y nos dirigimos al área de los Everglades hacia el oeste. Quería antes que “paisajear” que él volara el avión un poco.

Una vez nivelé el avión le dije que tomara el bastón de mando y tratara de mantener el rumbo que yo le daba. Trataba de mirarlo a él en perspectiva volando a través de la ventana del tiempo y se me hacia increíble ver que aquel pequeño sobrino que había conocido en Bogotá estaba ahora maniobrando un avión conmigo en la Florida.

Lo puse a hacer varios virajes y algunos cambios de altura. Miguel simplemente estaba feliz. No se le borraba la sonrisa de su cara. El mismo maniobró el rumbo hasta el aeropuerto. Tomé el bastón y aterricé nuestro pájaro de fibra de vidrio suavemente sobre el pavimento.  

En esta foto esta Miguel tomando un vuelo que los instructores del Broward Community College ofrecian gratis para promover la aviación en los niños. Al mando esta una de las instructoras.



 Para enero del 98 vinieron dos primos de Bogotá a visitarlo. Eran Diego y Carlos Alberto al que llamaban “Cabeto”. A Miguel y a Cabeto les gustaba mucho el ritmo de la batería. Mi hermano le compró una bateria a Miguel y Cabeto le enseñó varios compases. Entre ellos decidieron comprarse un vuelo de Aeropaseos.

Esta vez tendría que rentar una Cessna 172 para poder llevarlos a los tres. Preparé el vuelo de día sobre la playa con rumbo a Miami y regreso. Llevaron una pequeña cámara e hicieron un buen video de todo el vuelo.
Puse a Diego que era el mayor adelante al lado derecho quien era el que más ganas tenía de volar un poco el avión. Les iba explicando todo el proceso del carreteo y despegué.

No se porque ese día hice un poco mas de énfasis en que si alguno veía un avión cerca me avisara. Preciso más adelante cuando nos acercábamos a la playa de North Miami beach Diego me dice – Carlos ahí viene un avión por su izquierda…. ¿Eso es normal? – Pensé que se estaba refiriendo a alguno de los jets que se ven a lo lejos en el aeropuerto de Fort Lauderdale pero cuando viré mi cabeza a mi izquierda vi un avión Piper maniobrando hacia su izquierda para evitar pasar peligrosamente cerca.

Bajé enseguida la nariz para alejarnos de su trayectoria y dije.  – ¡Uuy! … ¡Gracias Diego por avisarme a tiempo pues ese avión nos pasó cerca! – Enseguida escuché por el radio al piloto del Piper llamando a la torre de Fort Lauderdale para quejarse que no le habían dado mi posición y que pasó muy cerca de nosotros. Pero la torre le “devolvió el balón” diciendole que él no iba bajo vuelo por instrumentos y que cualquier tráfico era de su entera responsabilidad.

Yo de todas maneras me quedé callado pero al mismo tiempo empezaba a sentir la adrenalina fluir por mi cuerpo al darme cuenta de lo peligroso que había sido ese momento. Traté de tranquilizarme, miré a Diego y le dije de nuevo que gracias a que él me avisó a tiempo no hice alguna maniobra que podría habernos llevado directo a una colisión en pleno vuelo… Algo que es tan poco probable que ocurra pero volvía a suceder ante mis ojos.


Encontré esta foto que muestra casi exactamente la posición de nuestra Cessna con respecto al  otro avión que venía de norte a sur, mostrando el "punto ciego" entre los dos pilotos.


 Puse a Diego a volar sobre la playa y gozó mucho sintiendo el avión como respondía bajo su mando. Atrás, mientras tanto, Miguel y Cabeto no hacian sino echar chistes y comentar sobre el paisaje mientras grababan lo que podían. Regresamos y después de un plácido aterrizaje nos dirigimos a casa de mi hermano donde ellos se estaban hospedando. Comentamos la aventura durante el regreso y compartimos el video con Clemencia y Felipe.
Otro sueño cumplido!

Link del vuelo con Miguel y sus primos (Enero 10 de 1998):
https://www.youtube.com/watch?v=hkX3VyaEGPk


lunes, 3 de enero de 2011

VUELO CON MI HERMANO


Para mi era un sueño poder llevar a mi hermano Felipe a volar en avión. Le comenté el plan y él gustoso aceptó. Le propuse que voláramos un poco de simulador en su computador para que se familiarizara con los controles del avión. Aprendió lo básico para mantener rumbo y altura.

Separé en la escuela Pelican Airways uno de los Katanas para un vuelo cross country de varias horas por el centro de la Florida aprovechando que era parte del requisito para lograr mi siguiente licencia, la soñada licencia de instrumentos. Le dije que llegara bien temprano a mi apartamento y de ahí nos dirigimos al aeropuerto.

Era una fría mañana de invierno de Enero de 1997 y cuando llegamos lo hice sentar dentro del avión para que no le diera mucho frío. Entré a la oficina para arreglar varias cosas con mi instructor. Salí y vi a Felipe sentado esperándome pacientemente. Al verlo me llegaron muchos recuerdos de nuestra juventud cuando jugábamos juntos a Batman y Robin. Era como salir a jugar de nuevo con él.Había todavía ese gusto por compartir juntos alguna aventura interesante.

Inicié el motor mientras le explicaba algunas cosas básicas sobre este avión. Despegamos y nos dirigimos hacia el norte siguiendo el plan de vuelo hacia un pueblo con nombre indígena llamado Pahokee. Una vez despegamos le entregué el bastón de control y él un poco nervioso me preguntaba si lo estaba haciendo bien. – Carlos...no nos vamos a matar, ¿No?– Me decía y yo le sonreía diciéndole que era un avión muy seguro y que el piloto...!Por supuesto que también!, je,je.

Poco a poco con la monotonía del vuelo se fue calmando y ya mantenía el nivel del avión con bastante facilidad. Hablábamos de lo que se nos ocurría trayendo gratos recuerdos de travesuras y anécdotas familiares. Iniciamos nuestra aproximación a Pahokee que esta rodeado de uno de los lagos más grandes del sur de los Estados Unidos, el lago Ockeechobee. La vista era espectacular.


Estudiante aproximando con viento cruzado en Pahokee en dirección norte.
Se puede ver el lago Ockeechobee a la izquierda y a la derecha de la pista la antena del VOR.
 Este es el mismo aeropuerto donde se desarrollan mis historias de paracaidismo en este blog.


Vista desde el espacio del lago Ockeechobee. Las zonas verde oscuro debajo
 del lago son plantaciones de azucar. Alrededor se ven plantaciones de cítricos.



Twin Otter de Skydive America dedicado solo al paracaidismo.


  Me di cuenta que había otro avión soltando paracaidistas. Emocionado por saber más sobre este deporte decidí parquear el avión. Bajamos con mi hermano y fui a la oficina para hablar con los paracaidistas. Era para ese entonces un club llamado Skydive America. Recuerdo que uno de ellos me dijo que si el avión en el que había llegado era mío y yo riéndome le dije que no era ningún millonario sino un alumno más que estaba rentando en una escuela.

Apunté algunos datos y después de ver algunos paracaidistas aterrizando fuimos de nuevo al avión para continuar con el plan de vuelo. Fue ahí donde hice mi primer contacto con esta escuela de salto. Luego nos dirigimos a un pueblo llamado Inmokalee hacia el oeste rodeado de plantaciones de naranja y toronja.

Cuando ya estábamos aproximando le propuse que aterrizara el avión y que yo le ayudaba pero él con los ojos bien abiertos mirando la pista dijo, – ¡Nooo! ¡Ni loco! ¡Mejor aterrícelo usted! – Por lo menos lo convencí de que dejara la mano en el bastón para que sintiera las maniobras durante el aterrizaje. Aterrizamos y enseguida volvimos a despegar.

Después sobrevolamos otros pueblos y así iniciamos nuestro regreso al aeropuerto de North Perry. Aprovechamos para charlar un poco más y luego me dejó en mi apartamento. Me quedé feliz de haber compartido ese vuelo con Felipe y sentir un sueño más hecho realidad.


Mi hermano Felipe Madrigal es ahora el representante
de la aerolínea de carga  Amerijet en Colombia.