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domingo, 15 de mayo de 2011

FANTASMA (2a parte)

Continuación:...

Entré rápidamente a la cabina con el café para la tripulación de vuelo y pregunté lleno de curiosidad  - !Que fue eso! -El copiloto se voltea y me dice - !Si sintió esa frenada?! - Yo instintivamente miré al centro del panel de los pilotos y enseguida al panel del ingeniero y no veía nada anormal... ninguna luz de advertencia ni de mal función encendidas, todo parecía normal.

El ingeniero y el capitán todavía se miraban con cara de admiración. Y pregunté de nuevo - Pero...que pasó? - Y el capitán nos dice - Nos acabó de caer un rayo en la cubierta del radar en la nariz del avión  y les apuesto que ahí debe haber tremendo hueco!


Rayo atravezando un B-747 de Japan Air Lines sin consecuencias
mayores debido a que el fuselaje actua como una "Caja de Faraday".

 Yo los miraba y dudé por un momento si me estaban tomando del pelo pero enseguida otro rayo atravezó el horizonte algunas millas más adelante de nosotros. - Si ven...ahi va otro...rayos entre nube y nube. - Dijo el ingeniero - Y ese pequeño frenado del avión no creo que haya sido los motores sino plasma alrededor del avión que de alguna forma creó una resistencia aerodinámica muy fuerte. -

Les dejé el café aunque ya no lo necesitaban después de este estrepitoso espectáculo que nos envió la naturaleza. Salí a la cabina de pasajeros para contarle al jefe lo que había sucedido y me dijo - Mentiroso...más bien déjeme dormir. -

Caminé hacia la sección trasera del avión que se encontraba ya en penumbra para sentarme al lado de una ventanilla y poder presenciar mejor el espectáculo de los rayos atravezando el cielo. !Era fascinante!

Las otras dos auxiliares dormían cada una en los asientos de la sección delantera del avión que ofrecía menos ruido. La cabina se iluminaba intermitentemente con los relámpagos.

Para mi era un ambiente perfecto para disfrutar el "show" pero sabía que para Martha era algo aterrador. De pronto "sentí" que una de ellas salió del baño trasero, paró en la mitad del avión y puede ver en la oscuridad que lentamente volvía  al baño dejando la puerta abierta.

Yo segui mirando por la ventanilla mi show de rayos y enseguida el jefe se levantó de su asiento y empezó a caminar hacia atrás y al pasar a mi lado dijo - Y entonces quien carajos está en el baño de atrás? -

Le dije que no había visto bien  pero creía que era una de las auxiliares. Enseguida pensé que podía ser una mujer que se había escondido en el avión ilegalmente para escapar de Venezuela a los Estados Unidos.

Miré como él abrió ambas puertas de los baños de atrás y enseguida se devolvió con una cara de espanto como yo nunca le había visto diciendose a si mismo - Yo no vi nada...yo no vi nada...yo no vi nada... - Y asi hasta su asiento en la sección delantera.

Habia visto a alguien... pero a quien? Yo fruncí el ceño confundido porque yo mismo había visto de reojo una mujer de estatura mediana y cabello oscuro caminando desde y hacia el baño. Pensé ahora que era la otra auxiliar que tenía cabello oscuro.

Me levanté y cuando llegué a la parte de adelante se me heló la sangre al ver a ambas auxiliares durmiendo plácidamente. Me llevé la mano a la boca y enseguida miré hacia atrás del avión.

De pronto una mano me agarró fuertemente del brazo! Era Martha con los ojos bien abiertos del terror - Carlos! Que pasó! No me diga que vieron a alguien allá atrás! No me diga eso que me muero del susto! - No Martha...tranquila...eh... simplemente nos pareció.-

No quería asustarla más de lo que ya venía con la historia de la muerta del hotel Maruma. Volví lentamente hacia la parte trasera del avión y no se porque pero dentro de mi salió un sentimiento de tristeza y compasión hacia esta alma en pena que no lograba descansar en paz. Era tal vez la misma mujer asesinada del hotel?

Llegó el momento de aterrizar y el jefe nos mandó a nuestros respectivos puestos en la cabina para cuidar las puertas de salidas de emergencia. Martha estaba asignada atrás pero muerta del susto le pidió al jefe que la dejara ir adelante con él y yo me senté con la otra auxiliar en nuestros asientos justo entre las dos puertas de los baños traseros. Ella no sabía nada de lo que había pasado y me preguntó que era lo que le sucedía a Martha.

Se escucharon los ruidos normales de los mecanismos de los flaps y del tren de aterrizaje colocarse en posición para aterrizar. Yo de todas formas miraba a todos lados pensando que en algún momento esta mujer fantasma iba a salir de cualquier  lado.

Sentimos los dos trenes principales de aterrizaje golpear suavemente el pavimento de la pista del aeropuerto de Miami y enseguida el rugido de los motores entrando en la posición de reverso para frenar.

Llegamos al terminal, nos soltamos los cinturones, desconectamos los deslizadores de emergencia de las puertas del avión y enseguida bajé la escalera trasera para que sirviera de soporte y acceso.

Recogí mi equipaje y me dirigí por el pasillo hacia adelante para salir con todos por la sección delantera. Me detuve, miré por un momento hacia la salida trasera y pensé en esta mujer... a lo mejor tomó este vuelo para llegar a tierras de libertad y en este momento su alma bajaba por esas escaleras a una nueva dimensión ... y le dije con mucho amor... - Mujer...que en paz descanses. -

Con Zuzell (izquierda) y Martha (derecha, la auxiliar de esta história)
 dos bellas cubanas en uno de nuestros vuelos charter.

sábado, 14 de mayo de 2011

FANTASMA


Era un verano tormentoso del 2002 volando como auxiliar de vuelo en Falcon Air Express y hacíamos un vuelo charter para la compañía AVENSA de Venezuela.

Volamos de Miami a Maracaibo en Venezuela. Era la primera vez que iba a mi ciudad natal desde que la había dejado a mis dos años de edad y estaba feliz.

Llegamos, desembarcamos y después de los pasajeros salimos toda la tripulación.

En el momento que salí de la puerta di un brinco del avión al puente que conecta con el terminal y grité - !Vuelvo a pisar mi tierra natal después de 40 años!- Y uno de los agentes del aeropuerto me mira y me dice - Pero chico... tu no hablas como "Maracucho" - Y riéndome le expliqué que me había criado en Colombia pero había nacido en Maracaibo.

Aunque no recordaba nada de mi niñez al salir del aeropuerto y percibir ese aroma a vegetación y encontrarme con ese clima húmedo y cálido sentía algo muy familiar a mi alrededor. Luego nos dirigimos al hotel Maruma, un hotel muy bonito y lujoso.

Llegó el momento de la asignación de habitaciones y cuando le asignaron la habitación a mi compañera Martha ella dijo que se lo cambiaran porque le habían comentado que ese era el "cuarto del fantasma".

Nosotros nos reimos pero luego el encargado del hotel nos dijo que en efecto en esa habitación habían asesinado a una señora años atrás y muchos huéspedes se habían quejado de escuchar un fantasma durante la noche.

Le cambiaron la habitación pero Martha me agarró del brazo con cara de susto y me dijo que no se siguieran burlando que eso la asustaba más y no iba a poder dormir. La acompañamos a su habitación para que se sintiera mejor y luego nos fuimos todos a descansar.

Al siguiente dia nos pusimos nuestros uniformes y nos encontramos en el lobby del hotel para desayunar. El ingeniero de vuelo nos contó que casi no pudo dormir porque parecía que alguien le estaba haciendo ruidos en la ventana. Enseguida todos nos miramos y le dijimos - !Esa fue la fantasma del Maruma!- Y nos echamos a reir.

Este dia no traíamos pasajeros de regreso debido a la asignación con AVENSA y nos dirigimos al aeropuerto para abordar nuestro B-727-200 en vuelo "ferry" con destino a Miami.

Despegamos y cuando tomamos altura el capitán tomó el micrófono y dijo - Carlos! Si quiere ya puede venir a la cabina! -

En estos vuelos sin pasajeros no estábamos sujetos a muchas regulaciones y esto nos daba un ambiente más relajado. El jefe y las otras dos auxiliares se fueron a acostar en los asientos pero para mi no era momento de dormir sino la gran oportunidad de estar en la cabina con los pilotos, compartir anécdotas y aprender lo más posible de mi hermosa pasión por el vuelo.

Me senté en el asiento del observador atrás del capitán y nos pusimos a conversar. Siempre aprovechaba para hacerles preguntas sobre los sistemas del avión, técnicas de vuelo y también para escuchar la conversación con el control aéreo. Me comentaron que adelante íbamos a tener mal tiempo y tendrían que pasar por entre dos grandes celdas de tormenta.

El cielo alrededor empezaba a ponerse oscuro y tuvimos que encender algunas luces internas para los instrumentos de vuelo. Me fascinaba ver en el panel de los pilotos y del ingeniero como se iluminaba cada uno de los instrumentos con sus pequeñas letras y números. Ese era mi mundo y eran esos momentos en los que me sentía feliz de estar justo donde quería algún dia volver a estar como tripulante en la cabina de mando.



Panel del ingeniero de vuelo en el B-727 en vuelo nocturno.

Me dijo el capitán que les trajera un poco de café para mantenerse alerta pues era un vuelo largo y  el tiempo alrededor se estaba dañando. Me levanté y fui al galley delantero a preparar una jarra de café. De pronto por la ventanilla lateral de mi puerta vi un fuerte destello luminoso y senti como el avión tuvo una repentina des aceleración. Entré de nuevo a la cabina y les pregunté. - !Que fue eso! -...
Continuará...