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sábado, 7 de mayo de 2011

BOMBA A BORDO (2a parte)

Continuación...

Nuestra divertida pasajera siguió por el pasillo hacia la parte trasera del avión cantando...- Un movimiento sexy...un movimiento sensual...para bailar esto es una bomba!...para gozar esto es una bomba! la,la,la. -

Tomó su asiento y seguía cantando. Cerramos las puertas y despegamos. Una vez recibimos la señal del capitán nos levantamos y empezamos el servicio. La auxiliar americana se percató que nuestra pasajera estaba todavía cantando "La Bomba" y la pasajera de adelante le dijo que no cantara más y que estaba molestando a todos.

Pues doña "Bomba" le pegó tremendo pellizco en el brazo a la pasajera de adelante. La auxiliar le dijo a la pasajera "Bomba" que estaba terminantemente prohibido decir la palabra "Bomba" y mucho menos molestar a los otros pasajeros. - Yo hago lo que se me pega la gana! - Dijo y siguió cantando.

Pienso que en ese momento a esta pobre auxiliar se le alumbraron todas las alarmas anti secuestro y anti bomba además que estaban muy recientes después de los ataques y todo lo aprendido en el curso de seguridad.

De nuevo la auxiliar la confrontó - Señora! Le exijo que se calle y se siente de inmediato! - Pues nuestra pasajera se levantó y se puso a cantar y a bailar. Ya no había duda que tenía una tuerca floja en su cabeza. La pasajera de adelante también le dijo que se sentara y nuestra " Bomba" de nuevo la pellizcó.

La auxiliar trató de detenerla y nuestra "Bomba" le mandó tremenda cachetada!  No podían controlarla y decidieron llamarme pues era el único hombre entre los auxiliares que les podía ayudar con algo de fuerza.

Cuando llegué me di cuenta de la obra de teatro que se había armado allí. Me puse a pensar y en vez de usar la fuerza bruta decidí usar la fuerza "inteligente". Le dije a la auxiliar americana que se fuera adelante que yo me quedaría atrás cuidando a nuestra "Bomba".

Me senté al lado de la "Bomba" y le dije que venía a protegerla de los demás. Ella enseguida me tomó del brazo, recostó su cabeza en mi hombro y me dijo - Por fin un hombre que me defiende de estas desgraciadas!-  Asi con su nuevo "guardaespalda" se calmó por el resto del vuelo.

La jefe notificó al capitán y este contactó las autoridades que estarían listas en Miami para recibir el avión y ofrecerle la asistencia especial para este caso de "Bomba" a bordo.

Llegamos al terminal y le pedimos a los pasajeros que permanecieran sentados para poder dar paso a la policía. Abrimos la puerta y en vez de un equipo SWAT de policias armados hasta los dientes con chalecos blindados anti bombas liderados por "Rambo", entró solo una hermosa mujer policía.

Se detuvo al frente para preguntarle a la jefe por el numero de asiento donde se encontraba nuestra loquita "Bomba". Muchos de estos pasajeros venían de Cuba por primera vez y miraban a esta preciosa mujer policia caminando por la "pasarela" central como si fuese una extraterrestre.


Ella me recuerda a nuestra hermosa mujer policia .

Se acercó y se detuvo un puesto antes del nuestro. Para mi sorpresa la mujer policía se había equivocado por un asiento! Se dirigió justo a la "pellizcada" pasajera sentada al frente de la "Bomba" y le dice en español con acento americano - Señoura, recouja sus pertenencias y venga counmigou. -

La aterrorizada señora al frente nuestro abre los ojos al máximo y le dice. - Nooo! Yo no soy la que esta loca! - Y la mujer policia le grita - Levantese ahora mismou y venga conmigou! No me obligue a usar la fuerza!! -

Yo no pude aguantar la risa y le dije a la oficial que se había equivocado y era la pasajera a mi lado a quien debía escoltar. Ella me miró de arriba para abajo y se dio cuenta que era otro de los auxiliares y con cara de asustada se excusó con la pasajera de adelante.

Luego le dijo a la "Bomba" que la siguiera para llevarla al terminal y evaluarla. Ella la siguió por el pasillo feliz pues era el centro de atención de todos los pasajeros y adivinen...si , mientras la seguía se puso a cantar otra vez...."Un movimiento sexy!...Un movimiento sensual!...Para bailar esto es una Boombaaa!!..."

Aqui esta el comentario que nos brindó nuestra escritora parapentista  Manuela Jaramillo con el link de la famosa canción :   "Jajaja que gracioooosoo!! Seguro ella estaba bailando un clásico de mi niñez, que yo creo que tooooodos hemos bailado alguna vez en la vida!! 

Acá está un link para que se rian un rato 
http://www.youtube.com/watch?v=jY48iTyLrmk&feature=related

viernes, 6 de mayo de 2011

BOMBA A BORDO


Un dia temprano en la mañana me llama mi amigo paracaidista Felipe Hurtado y sin saludarme, con voz  apresurada, me dice - Carlitos! Ya viste las noticias? - Automáticamente pensé que uno de los aviones de la empresa Falcon Air, donde trabajaba como auxiliar de vuelo, se había caido y mi corazón se congeló pensando en mis compañeros tripulantes.

 - Se cayó alguno de nuestros aviones? Que pasó? - Le dije. Y él me respondió - Nooo Carlitos! ! Prende el televisor y pon las noticias!- Y enseguida me pregunté... - Pero que puede ser peor que eso? - En efecto estaba ocurriendo algo peor.

Era la mañana del 11 de Septiembre del 2001 y en los cielos de los Estados Unidos caían apuñaleados las primeras víctimas de los ataques aéreos... los auxiliares de vuelo de los aviones que se usaron como misiles contra los edificios del World Trade Center en Nueva York.

Después de los ataques la compañía suspendió los vuelos por varios dias y fue la primera compañía en los Estados Unidos en graduar auxiliares de vuelo y reanudar operaciones charter.

 Antes de volver a volar tuvimos que tomar un curso intensivo sobre todo lo que tenía que ver con seguridad aérea y procedimientos anti secuestro. Entre las nuevas reglas quedaba prohibido mencionar la palabra "Bomba" para los pasajeros.


El "Alicia" de Falcon Air Express en Miami. Bautizado con el nombre de una de las hijas del dueño cubano de la empresa. Foto de Flight Global.
Un par de meses después desde la van de la empresa podíamos ver el espectáculo del amanecer en los cielos de Miami en la madrugada mientras nos transportaban desde la oficina hasta el aeropuerto y aprovechábamos para compartir anécdotas con todos nuestros compañeros tripulantes.

Este dia teníamos un par de vuelos a la Havana, Cuba. Este vuelo tiene la particularidad que es muy corto y por lo mismo debemos hacer el servicio a bordo bastante rápido. Despegamos de Miami y aproximando a la Habana tomé el micrófono para divertirme un poco con los pasajeros.

 - Estimados pasajeros estamos aproximando al aeropuerto José Martí de la Habana...los pasajeros sentados al lado izquierdo del avión podrán ver un pequeño pueblo en la costa que es Guanabacoaaaa!!! -  Varios pasajeros exclamaron - !Guanabacoa!!! - Y los que podían se pasaban al lado izquierdo y era gracioso ver como todos se amontonaban en las ventanillas para poder ver aquel pueblito donde alguna vez en su vida estuvieron ellos o su familia.

Los otros auxiliares me miraban con cara de "Este loco otra vez armando alboroto." Aterrizamos y procedimos al desembarco donde casi todos los pasajeros llevaban bastante mercancía para sus familias. Recuerdo a un señor que llevaba como 10 sombreros puestos en su cabeza.

Una pobre señora recogió del piso lo que parecía un paquete y le dijo a otra pasajera - Señora! Se le cayó su "javita"! - Pero la otra señora salió del avión. Yo me di cuenta que se trataba de un chaleco salvavidas que se cayó del forro inferior del asiento y traté de explicarle pero la señora acomodandose sus "espejuelos" trata de leer sobre el paquete  - Ajaaa! Aqui está la dirección de la señora que se le perdió la javita...Falcon Air Express Miami...mmm...que raro... - . - No señora no es una javita...es un chaleco que se cayó del asiento, yo me encargo. - Y asi me divertía con cuanta ocurrencia sucedía con los pasajeros. Lo que no me imaginaba es que pronto tendríamos una verdadera aventura abordo.

Nos preparamos para recibir de nuevo a los pasajeros con destino a Miami. Yo estaba con la auxiliar jefe, que era cubana, en la sección delantera del avión. Mientras abordaban noté que una pasajera, de unos 60 años, caminaba de forma bastante graciosa y parecía bastante contenta al mismo tiempo que cantaba... "...soy una bomba...sexy... una bomba... sexy, la la la..." Nos miramos con la jefe y nos atacamos de la risa. Lo que nunca se nos pasó por la cabeza es que esta inofensiva canción no le iba a causar ninguna gracia a la auxiliar norte americana en la sección trasera del avión...

Continuará....

lunes, 25 de abril de 2011

VOLANDO AVION LIGERO (2a parte)

De repente Robert, a último momento, haló fuertemente la cabrilla para subir la nariz de este avión ligero al mismo tiempo que me miraba de reojo para notar mi reacción. Nos miramos y nos reimos. Él no sabía sobre mis andanzas en parapente y lo costumbrado que tengo el estómago a esta esa clase de vacíos.
Después de otro sobrevuelo por el hotel, tomamos rumbo hacia Pereira. Íbamos conversando tranquilamente, disfrutando del verde y fértil paisaje del departamento del Quindío. Cruzamos por encima de La Tebaida y Montenegro, cerca al Parque Nacional del Café.

Vista desde el avión del Parque del Café.

Al lado izquierdo vimos un municipio llamado Quimbaya, famoso por las fiestas del alumbrado en el día de la Virgen María el 8 de diciembre, logrando el Record Guinness a la mayor cantidad de faroles encendidos. Más adelante teníamos a Armenia a la derecha y detrás de ella Calarcá y su mariposario. Unos minutos más tarde encontramos a Salento y el Valle del Cocora sobre la misma cordillera, para luego, al lado de Robert, tener a Circasia, tradicional por las almojábanas, algo así como un esponjoso pan de queso. Siguió Filandia, un típico pueblito cafetero al final del departamento de Quindío.

El vuelo continuó sobre praderas, bosques, cultivos y pequeñas colinas, hasta tener a la vista a Pereira. Robert hizo el patrón de aproximación y aterrizamos. Mientras carreteábamos recuerdo haber visto en la plataforma un hermoso A320 de Avianca. – ¡Es mi avión favorito!- Le comenté emocionada a mi ‘capitán’, mientras él me sonreía. Llegamos a la zona de tanqueo y había también estacionado un Beechcraft 90... ¡Se veía espectacular, imponente, elegante, sofisticado! Me sentía idiotizada por tener esta clase de aeronaves al lado mío que no es frecuente verlas en Armenia.
Robert se bajó del pequeño Magic y ni modos ... yo también tendría que hacerlo pues por regulaciones no podían tanquear el avión conmigo adentro. ¡Me moría de la vergüenza! Nos informaron que tardaría un poco el procedimiento, por lo que a Robert se le ocurrió la ‘genial’ idea de ir al edificio a tomarnos algo. Caminamos unos 150 ardientes metros hasta poder librarme del asfalto caliente y entramos a los locales comerciales. De nuevo me sentí centro de atención, no es frecuente ver a alguien con atuendo de piscina en este aeropuerto. En el primer local que encontramos Robert pidió una combinación muy típica Colombiana – Me da un tinto (café oscuro) y un cigarrillo, por favor- Yo pedí un jugo de mora y asi descansamos un poco.


Nuestro avioncito en la rampa. Al fondo un ultraliviano "trike".

Llegó la hora de regresar y nos devolvimos por las mismas escaleras por las que entramos al aeropuerto pero un guardia de seguridad bastante antipático nos detuvo. Era una zona restringida y no se permitía la circulación de particulares. Le explicamos que por allí habíamos ingresado pero no aprobó la salida, ni siquiera viendo mi “descalza” situación. La única opción era salir del edificio del aeropuerto, caminar por la avenida y entrar por el edificio de aviación privada. Definitivamente era el dia de castigo para mis pobres piesitos.

!Asi me sentía yo!


Después de unos infernales minutos de caminata descalza llegamos al otro edificio por donde nos dejaron entrar. El avión estaba listo. Subí al avión y por fin descansaron mis pies del piso caliente. Nos alistamos para despegar. Ésta vez me acomodé mejor en el avión, ya sentía más confianza en mi atuendo y pude sentarme con los pies cruzados, como un ‘Buda’. Siempre he pensado que es una posición muy cómoda. Audífonos, cinturones y puertas cerradas. Me encantaba escuchar la forma de comunicarse de Robert con la torre de control. Después de estar un rato en espera llevamos el avioncito rojo por las calles de rodaje hacia la cabecera de la pista.De regreso tomamos la misma ruta por la que veníamos con una leve diferencia: Robert me prometió que sería especial para mí. Apenas estabilizó el vuelo, me explicó sus planes. ¡Dejaría que yo tomara los controles! Era la primera vez que sería consciente de lo que haría. Cuando estaba pequeña, de unos 8 o 9 años ya lo había hecho, pero para mí había sido como estar en un video juego. Además en esa ocasión tenía a mi papá al lado. Miré a Robert con ojos de incredulidad pero de emoción al mismo tiempo. Sé que para muchos que lean esto es algo trivial, rutinario, cotidiano. Pero en lo que a mí respecta alimentó inmensamente mi sueño de ser piloto.
Después de una sencilla explicación tomé firmemente los controles y pude sentir los efectos de mis movimientos en el avión. Un gesto de mi ‘capitán’ me dio la aprobación para hacer un viraje leve hacia la derecha, lo que nos hizo desviarnos del rumbo inicial. Luego a la izquierda. Y otra vez a la derecha. No podía creer que yo estaba dirigiendo el avión hacia donde yo quisiera. Robert me señaló el altímetro para estar pendiente de la altura. Antes de esto sentía frio por la poca ropa que tenía, pero la adrenalina me invadía y el frio desapareció. De tantas vueltas perdí el sentido de orientación y ya no sabía hacia donde estaba Armenia. Intenté ubicarme con la ayuda de la cordillera pero mi mente estaba a mil por hora y me atolondré. – Bueno, se te acabó el jueguito. – Dijo mi capitán.
Volvimos a la seriedad del vuelo pero en mi cabeza seguían rondando esos minutos en los controles en que me sentí la mujer más realizada del planeta. Se me olvidaron las ampollas en los pies y los colores que se me subieron a la cara haciendo el papel de reina perdida desfilando con gafas oscuras en dia nublado. Olvidé también , las ganas de esconderme y la mirada de sorpresa de tanta gente que de seguro pensaban ‘!Esta niña está loca! Se le perdió la playa?’
De repente Robert soltó una gran carcajada y yo no entendía que pasaba. Me dijo – Manu... es que me acordé de un chiste...!Ya sé! ¡Contemos chistes de aviación! – Yo me reí porque no me sabía ninguno pero él si tenía en su mente un buen repertorio de chistes que nos hicieron, literalmente, llorar de la risa. Se burló de todos, de los pilotos, las azafatas, los instructores de vuelo, los pasajeros y el personal de tierra. !Barrimos y trapeamos con todos! Es agradable saber que estamos rodeados de personas con buen humor, que sin ánimo de ofender a nadie, se aprovechan de los estereotipos y hace de ellos un momento para disfrutar.
Pasamos de largo por Armenia y era hora de aproximar en El Edén.


Aproximando a la pista de El Eden... miren el paisaje!

 Dejamos los chistes, nos pusimos serios y Robert fue llevando habilmente este pequeño avión hacia la pista de aterrizaje. Con mucha suavidad lo posó sobre el pavimento... un aterrizaje ‘mantequilludito’ como dice mi papá cuando aterriza suavemente sus aeromodelos. Llevamos el avión al mismo lugar de donde partimos. Descendimos y caminé rápido para no calentarme los pies. Cuando llegamos al terminal de pasajeros,  los mismos policías que nos habían requisado nos miraron con la misma cara de sorpresa que tenían cuando nos vieron salir. Ya no me importaba estar en vestido de baño y esta vez crucé la sala de pasajeros como si fuera la sala de mi casa sin importarme que pensaban de mi. Tomamos luego un taxi que nos llevó hasta el hotel. Agradecí a Robert esta bella experiencia con una de mis mejores sonrisas y lo que hacía solo unos momentos me había permitido hacer... ¡Volar un avión! Es algo que aún me marca y recuerdo bastante. Me senté en la piscina, pedí una limonada, y al recordar todo ese hermoso paisaje pensé en voz alta – ¡QUE HERMOSO ES SOBREVOLAR MI PAIS!... ¡QUE VIVA COLOMBIA CARAJO!-

Manuela Jaramillo

Panel del Magic GS 700 (Foto Airliners.Net)

El avioncito de Robert en Airliners.Net!!




viernes, 22 de abril de 2011

VOLANDO AVION LIGERO

Esta es otra divertida historia de Manuela Jaramillo donde nos cuenta sus aventuras en un avión ligero. Disfrutenla.

VOLANDO AVION LIGERO

Era un hermoso día soleado del 2006 y me encontraba con mi familia y algunos amigos en lo que en esa época era el Hotel Gaviotas Fly Inn, en La Tebaida, Quindío en Colombia. Entre ellos se encontraba Roberto Caldas, aviador, director de la Revista “Aviación” de Colombia y viejo amigo de mi padre. Los señores estaban en la pista del hotel volando aeromodelos. Mi madre, mi hermana y yo estábamos en la piscina, jugando, tomando limonada y conversando. Hacía unos 15 minutos yo estaba por fuera del agua, comiendo papas a la francesa, cuando llegó ‘Robert’, como le decimos de cariño. Me dijo – Manu, estás ocupada? Te gustaría acompañarme al aeropuerto un instante? – Los aeropuertos son uno de los sitios donde más cómoda me siento. – Yo me reí y le dije que con mucho gusto lo haría si me daba 10 minutos para cambiarme el vestido de baño y ponerme ropa deportiva. Robert se negó, diciéndome apresuradamente que debía salir rápido, que no importaba que me fuera así pues no nos demoraríamos y regresaríamos pronto al hotel. 

No tuve más opción que ponerme una falda en forma de improvisada salida de baño, dejar el orgullo de mujer al salir siempre arreglada y subirme descalza a un taxi que nos llevaría al Aeropuerto El Edén de la ciudad de Armenia ubicado a unos 7 ó 10 minutos del hotel.

Yo le creí y cuando llegamos no me bajé del taxi, a lo que Robert reaccionó diciendome – !Vamos Manu! No te vas a quedar ahí, o si? – Lo miré con cara de asombro y me bajé. Ahí estaba yo parada, en toda la entrada del aeropuerto, sin zapatos, con una falda, el top del vestido de baño, el cabello enredado y oliendo a cloro. “!Lo voy a ahorcar!” pensé, pero ya no había nada que hacer.Por ahora debía aguantarme la mirada de los maleteros, pasajeros, taxistas y conductores que pasaban por el lugar.


Entramos al edificio y Robert caminaba rápidamente por lo que me tocó apurar el paso. Subimos unas escaleras y no entendía cuál era el motivo de su afán. Se acercó a una puerta que decía “Plan de vuelo”. Yo me quedé afuera, y cuando salió ya no tenía tanto afán. De pronto entendí. ¡Ibamos a volar! No sé a dónde, pero lo haríamos. Bajamos las escaleras y entramos a la sala de abordaje, que se encontraba llena de pasajeros pues había un vuelo de Avianca pendiente por salir. Para mi fortuna la atravesamos rápidamente y salimos a la plataforma. Allí estaba aparcado el avión de Robert. Era un Urraco Magic GS 700 rojo con blanco y azul, muy lindo!




El Urraco de Robert

Yo estaba realmente incómoda pues el pavimento estaba muy caliente y no tenía zapatos. Tenía mezclados sentimientos de malgenio, vergüenza, emoción, nervios, incertidumbre y sorpresa. Robert notó mi cara de angustia y abrió enseguida el avión para que yo me sentara. Enseguida nos dio un ataque de risa incontenible.  A las autoridades del aeropuerto la situación les pareció algo sospechosa y enviaron policías a revisar. !Eran como cuatro! Nos requisaron y preguntaron muchas más cosas de las que normalmente preguntan, entre ellas el destino y motivo del vuelo. Ahí fue cuando me enteré de lo que me esperaba. Debíamos volar a Pereira para tanquear el avión, ya que ese mismo día Robert regresaba a Bogotá y en Armenia no lo podía hacer...y yo sería la “afortunada” acompañante!

Terminaron la requisa y nosotros seguimos con la revisión pre-vuelo. Encendió el motor y eso me llenó de emoción pues me sentía ya en ese medio que me fascina...el medio de la aviación. Me miró con una expresión de ‘Estás lista?’ y yo asentí con la cabeza. Por instinto, como si fuera en una moto, me sostuve la pequeña y sedosa falda que cubría mis piernas. Llegamos a la cabecera de la pista, habló por el radio, aceleró y en un pequeño trayecto nuestras alas nos levantaron por los aires. El paisaje se hacía cada vez más extenso a medida que subíamos. Después de solo subir unos 100 metros ya empecé a sentir mucho frio! Sobrevolamos la zona por unos minutos y Robert alineó el avión con la pista del hotel. En esa época la pista estaba cerrada, ya que se logró comprobar que había sido utilizada por el narcotráfico

y era totalmente prohibido el aterrizaje de aeronaves tripuladas. Sólo permitían su uso para aeromodelismo o piques de cuarto de milla y por este motivo habían unos conos atravesados en ella. Procedimos a hacer un rasante muy bajo, y de repente los porteros del hotel corrieron a quitar los conos! ¡Pensaban que íbamos a aterrizar ahí y querian evitar una tragedia! Fue muy gracioso verlos desde el aire con cara de preocupación. Seguimos sobre la pista y al final de esta había un árbol gigante. Yo estaba entretenida viendo a mi padre saludarme desde el volco de la camioneta que se convertía en su taller móvil de aeromodelismo cada domingo. Robert seguía mirando hacia un lado de la pista. El avión avanzaba y el árbol se acercaba. ¡Creo que no lo ha visto!


Continuará...

jueves, 14 de abril de 2011

POLLO AZUL (2a parte)

Continuación...

Cuando acabaron de salir los pasajeros del avión al terminal aéreo de Miami nos avisaron que había otro vuelo más a Haití esa misma tarde para regresar ya en la noche a Miami. La auxiliar jefe hizo una llamada a la oficina central exigiendo que viniera el mismo presidente de la compañía pues por razones de seguridad aérea se negaba rotundamente abordar el siguiente vuelo hasta que el sistema de aire acondicionado no fuera arreglado .

Para empeorar las cosas llegó el mecánico de nuestro avión con la mala noticia que el sistema de desagüe del baño trasero estaba atascado y no se podía drenar el contenido del tanque. Si salíamos asi tendríamos que soportar no solo las altas temperaturas sino un olor insoportable en casi todo el avión.

El presidente mandó al jefe de despacho y este empezó a discutir con la auxiliar de vuelo y el capitán la situación justo afuera del avión en el puente que conecta al terminal. Desde donde yo estaba podía ver al mecánico, afuera del avión, tratando de conectar la gruesa manguera de desague del carro cisterna a la toma del baño trasero y en vano el sistema no dejaba sacar nada.


Operario colocando el sistema de drenaje en este B-727


Carro cisterna en proceso de succión.
El mecánico se subió al avión y fue al baño comentando - Creo que hay algo muy grande tapando el conducto...voy a ver que es.- Se puso unos guantes de goma largos especiales y dijo - A quien  le toca meter la mano en la mierda? !Al mecánico! !Claro! - Y refunfuñando metió la mano en el tanque y empezó a buscar en el fondo.

Mientras tanto el encargado de despacho le dijo a la auxiliar que estábamos obligados a hacer el siguiente vuelo inclusive con el aire acondicionado malo y el tanque del baño lleno de inmundicia. La auxiliar a punto de perder la calma le dijo que ninguno de nosotros iba a tomar el vuelo y que si llamaban a los auxiliares de reserva iba a poner la queja ante la FAA de inmediato.

Mientras ellos discutían,  mi compañera auxiliar y yo nos acercamos al baño a ver como sufría el pobre mecánico "pescando" dentro del pestilente tanque. En estos tanques se usa un líquido especial de color azul oscuro con aditamentos y desodorantes especiales. De pronto abrió bien los ojos, hizo un gesto de interrogación y exclamó - !Que carajos es esto! - Con un poco de esfuerzo sacó al causante del atascamiento. !Un pollo muerto desplumado azul!

La compañera pegó un grito que se escuchó hasta el frente del avión mientras yo me atacaba de la risa. El mecánico dijo - Pero que carajos hace un pollo desplumado en este tanque?...Ahhh! Ya se!  Supe que en otro vuelo de Haití hicieron algo similar para echarle brujería a algún pasajero o al avión! Ja,ja,ja! !Brujería Vudú!-

Nos fuimos enseguida hacia el frente del avión para contarle el chisme a la jefe pero cuando llegamos el jefe de despacho nos tenía un ultimatum.  - Ustedes dos...se quedan o toman el vuelo. - Los dos nos miramos con los ojos todavía bien abiertos y le dijimos. - !No! !No vamos! !Este avión esta embrujado! - Los jefes se quedaron mirándonos con el ceño fruncido. Los compañeros auxiliares apoyamos a la jefe y decidimos no ir aunque nos obligaran.

 Atrás nuestro salió el mecánico con el pollo azul muerto en la mano y mi amiga pegó otro grito - !Bote ese pollo lejos de aqui! !Que horror! - Y el mecánico muerto de la risa le dice - Se lo regalo para que haga un pollo azul asado a la Vudú! Ja,ja,ja,ja! -

Afortunadamente el presidente de la empresa entendió la situación, mandó a cancelar el vuelo y hasta ahí llegó la brujería.

miércoles, 13 de abril de 2011

POLLO AZUL


Uno de los destinos que teníamos en la aerolínea charter Falcon Air Express era Port au Prince (Puerto Príncipe) capital de Haití a una hora y media de vuelo de Miami.

Al acercarnos al litoral Haitiano podía ver parte de la ciudad y el árido paisaje al rededor. Debido a la extensa deforestación, casi todo Haití esta convertido en un desierto y en verano el aire se torna muy caliente y seco haciendo que la aproximación final sea bastante turbulenta.

Ya a unos 300 pies (100 mts)  antes de aterrizar se puede ver a lado y lado del avión lo que parece un inmenso campamento. Son miles de humildes viviendas hechas de laminas de metal, madera y cartón. El contraste es muy fuerte al venir de la gran ciudad y ver como viven en el país más pobre de América.


Barriadas en Haití



Aeropuerto internacional de Port au Prince

Recuerdo que en uno de los vuelos en el verano del año 2001 nos preparábamos para despegar de Haití con destino a Miami en uno de los B-727 más viejos de Falcon y tuvimos problemas con una pasajera.

Este avión tenía ya las tuberías del aire acondicionado bastante averiadas y antes del despegue el calor se acumulaba exageradamente en la parte trasera de la cabina de pasajeros. Esto se agravaba debido a que para el despegue toca apagar el aire acondicionado por unos minutos para darle toda la potencia a los motores si vamos con el máximo de pasajeros.

La auxiliar jefe llevó un termómetro para medir la temperatura y mostrarle al ingeniero de vuelo que no era invento de ella que la temperatura subía hasta los 95 F° (35 C°).

Los pasajeros abordaron después del mediodía y esto sumado a que en este aeropuerto no había suministro de aire acondicionado, la temperatura empezó a subir rápidamente. Manteníamos todas las puertas del avión abiertas pues el aire del avión era insuficiente. De pronto una señora haitiana empezó a vociferar y a exigir que pusieran el aire.

Nosotros tratamos de explicarle la situación pero ella, abanicándose desesperadamente, empezó a perder la calma y a maldecir en su idioma Creol. No se porqué pero creo que nos estaba lanzando una maldición en la brujería "Vudú"!!.

Tratamos de calmarla pero se puso peor y delante de todos se quitó la blusa y los brazieres. !Ahora esto si parecía una película de horror! !Encerrados en un avión hirviendo con una bruja "empelota" y con maldiciones Vudús!!

Por fin, con un refresco con hielo, logramos que se calmara y se pusiera la ropa de nuevo. Cerramos las puertas y el capitán llevó el avión hasta la cabecera de la pista con destino a Miami. Justo antes de despegar cortaron los "packs" del aire y ahi si sentí lo más cercano a estar en un sauna con toda la ropa puesta y miré a la señora esperando que no se fuera a "empelotar" de nuevo.

La jefe me mostró el termómetro y pudimos ver que en efecto subió a los 95 F°. Yo rogaba para que despegáramos rápido y poder volver a tener el aire a presión de los motores. Pero justo en la carrera de despegue la señora alzó los brazos con su brazier en las manos vociferando de seguro la peor maldición de brujería que se sabía!

Por fin tomamos altura y el avión se refrescó rápidamente. Algo que me gustaba de este vuelo de regreso era la comida caliente que dábamos a los pasajeros preparada en Haiti. Era principalmente carne de cerdo a la parrilla. Recuerdo que lo único que sabía decir en Creol era "poulle" (pollo) y "Grilló" (Cerdo a la parrilla) y al ofrecerles a los pasajeros "pulé or grilló"  ellos creían que yo sabía hablar Creol y me preguntaban una y un mil cosas...yo solamente les sonreia y les decía que no sabia Creol.

Después de terminar el servicio a toda la cabina pasábamos a nuestros puestos a darnos nuestro merecido banquete y en mi caso con mi plato favorito "Grilló"!

Llegamos a Miami y pude ver a la señora "bruja" bajandose todavía con mala cara. Pensé que la maldición Vudú estaba ya impregnada en todo el avión... y en efecto no tardó en hacerse realidad...

Continuará...

martes, 12 de abril de 2011

YO VOLE ESTE AVION (2a parte)

Continuación...

Seguía mirando la punta del ala tratando de descifrar el significado de aquellas tres capas de pintura. Me acerqué al fuselaje buscando marcas de las otras capas de pintura y deduje que tenía una capa interior de color rojo bastante extensa.

Se me pasó por la cabeza la loca idea de que tal vez este avión pudo haber pertenecido a la flota de Avianca. Enseguida busqué el número de matrícula en el fuselaje y decia... N203 AV !No podía creerlo! AV...Alfa Victor... Este es el código designado a algunos aviones que adquirió originalmente Avianca hacía unos treinta años atrás! !Esto es demasiada coincidencia! !Había estado volando todo este tiempo en un ex-Avianca!

Me quedé perplejo viendo el avión como si fuera toda una aparición con la mano en la boca. Pero ahora mi mente veía venir otra coincidencia más. Vinieron recuerdos de este avión cuando estuve en mi entrenamiento en Avianca para copiloto del B-727 hacía 14 años atrás... abrí de nuevo mis ojos y al mismo tiempo grité ...!YO VOLE ESTE AVION!!!

Recordé perfectamente que había tenido la oportunidad de volar este avión al lado derecho como copiloto cuando varios capitanes me habían dado chance de hacer despegues , vuelos y aterrizajes.

Enseguida subí a la cabina de los pilotos y les conté mi descubrimiento. Ellos primero me miraron con cara de que les estaba tomando del pelo pues aunque sabían que yo era piloto no creian que habia volado un 727.

El copiloto le dijo al capitán - Este avión yo se que perteneció antes a AEROMAR una compañía también charter, pero no se antes de quien fue. - Enseguida el capitán dijo - Claro. Alfa Victor era originalmente de Avianca...waooo!! Y usted lo voló? - Y asi estuvimos hablando sobre el tema hasta que llegaron los pasajeros para abordar y nos centramos de nuevo en nuestras obligaciones.


Este es el N203AV con la pintura de Falcon Air.




El N203 AV en Aeromar



Cuando era de la flota de Avianca


Después recordando esas épocas de entrenamiento recuerdo que un dia me hice al frente de un 727 y como si este avión me pudiese escuchar le dije mentalmente - Quiero que nos volvamos a ver en el futuro. - Ahora se que el destino me hizo realidad este deseo y estoy  seguro que ese avión al que le hablé ese dia era el N203AV.

En esta foto se puede apreciar el N203AV de Falcon Air en el centro en el cementerio de aviones de Tucson en Arizona al cumplir su ciclo máximo de vuelos. Una grata memoria de este maravilloso avión lleno de mil historias y que tuve la dicha de volar.
(Fotos de Airliners.net)