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miércoles, 15 de diciembre de 2010

LAS HISTORIAS DE NELSON SERRANO


Nelson Serrano fue uno de mis compañeros de clase cuando nos iniciamos en ACES (1989). Compartimos no solo el estudio sino que también convivimos con otros compañeros en una casa en Medellín donde rentamos un cuarto mientras hacíamos el curso de tierra.
Afortunadamente logré contactarlo hace un año (2010) por intermedio de nuestro otro compañero Jorge Cipagauta. Nos encontramos en Miami en el hotel donde se queda entre sus vuelos internacionales, después de unos veinte años desde que volábamos en ACES. Grato re encuentro!

¡Encuentro después de veinte años!

Nos invitó a mi mujer y a mí a delicioso mondongo colombiano.

Después de almorzar nos pusimos al día con todo lo que había sucedido en nuestras vidas y luego aproveché para grabar sus historias en el hotel. Aquí las transcribo.


MI INICIO EN ACES

Precisamente conocí a Carlos en marzo del 89 cuando hacíamos juntos los exámenes escritos de inglés para poder entrar a la compañía. Ese día estaba también ahí nuestro compañero Jorge Cipagauta. Luego hicimos los exámenes sicológicos en el barrio Conquistadores y después la entrevista. Entramos a ACES y empezamos el curso de tierra que duró como unos dos meses.

Después empezamos a volar como aprendices y a los dos meses y medio nos hicieron la evaluación para poder pasar a volar como copilotos. Volé el Twin Otter aproximadamente tres años. Volaba bastante desde Manizales para poder ver a mis hijos en Cali. Al año se fue mi esposa con los niños a Medellín para así poder estar más tiempo juntos.

Fueron tiempos difíciles económicamente. Después pasé al curso del ATR-42 y lo estuve volando de copiloto unas ciento treinta horas en unos tres meses. Volábamos por el área del Urabá antioqueño, Quibdo, Armenia, Pereira, Manizales y Bogotá.


Esta foto es del HK-4205 X  un ATR-42 carreteando en la rampa del aeropuerto de Bogotá. Al fondo se puede ver un B 727 también de ACES. (Foto Airliners.net).

TAMPA AIRLINES

Gustavo, nuestro programador de vuelos de ACES, se pasó a trabajar a TAMPA (Transportes Aéreos Mercantiles Panamericanos, basada en Medellín) también como programador. Le dijeron a el que necesitaban cuatro copilotos y que si conocía en ACES a alguien que quisiera entrar al curso. El de buena gente me llamó y me dijo que si quería entrar a TAMPA donde iba a ganar el doble. Justo yo andaba bien apretado de dinero y tuve solo un fin de semana para tomar la decisión. Pues me decidí y a los tres días estaba ya en curso de copiloto para el B-707.


B 707 de Tampa aproximando con una tormenta al fondo. Este es el HK-3030X

Me dio muy duro al principio pues el curso de tierra no fueron dos meses como suponía sino solo una semana. Además no estaba acostumbrado a rutas como Nueva York, Miami, Europa y a esto súmale que el equipo era un jet grande y yo venía de volar un pequeño turbohélice.

Para mis compañeros fue más fácil pues venían de Avianca o SAM de haber volado el B-727. Volábamos unas ciento veinte horas al mes y eso me agotaba bastante. Creía que iba a “tirar la toalla”. Habían capitanes buena gente que me ayudaban a cogerle el tiro al avión pero también estaban los mala clase que me daban mucho “tubo” y eso me tenía muy aburrido.

Llegué a pensar que había cometido el gran error de mi vida al haberme pasado a TAMPA y si hubiese existido la oportunidad de devolverme a ACES creo que lo hubiese hecho.  Poco a poco me fui acostumbrando a los vuelos y al avión hasta que pasó el mal rato. A los dos años me pasaron de copiloto al DC-8.

Este es el DC-8. Este es el HK-4176  carreteando en el aeropuerto de Miami.

Este avión es más complicado que el 707. El DC-8 no tiene frenos aerodinámicos y además entra a aterrizar con la nariz abajo a diferencia del 07.
Volé bastante este avión; como unos seis años y medio. Cuando yo entré habían siete aviones, cinco 707 y dos DC-8 y a los seis años la compañía casi se quiebra quedando con solo dos DC-8. Por eso estaba demorado subir a comandante. Por fin llegó la oportunidad de subir a capitán del DC-8. Volé unas mil quinientas horas solamente en unos dos años y medio. La compañía cambió los DC-8 por los B-767 y así pasé a capitán de este nuevo avión. Llevo en este avión ya tres años y pico. Estoy ya en total completando las trece mil horas de vuelo.

Este es el N768QT,  uno de los B-767 de la compañía.

Continuará...

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