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domingo, 20 de febrero de 2011

ENSEÑANDOLE A JORGE


Con Jorge Gallego nos graduamos juntos el mismo dia en el deporte del vuelo en cometa en las hermosas montañas del norte de Bogotá en Colombia, http://memoriasdeunpiloto.blogspot.com/2010/08/graduacion.html

Además compartimos en nuestras épocas de estudiantes en la universidad el interesante deporte de las armas blancas, el esgrima. El también ha hecho su aporte a este blog con su historia personal: http://memoriasdeunpiloto.blogspot.com/2010/06/las-historias-de-jorge-gallego.html

A inicios del año 2000 Jorge emigró a los Estados Unidos y yo le ofrecí estadía en mi efficiency (aparta-estudio) mientras él ahorraba un poco. Le ayudé en aspectos técnicos de como conseguir su primer trabajo y afortunadamente todo salió bien y lo contrataron como a finales del 2000. El de la felicidad dijo - !Esto hay que celebrarlo! !Vamos a rentar el avión que hoy quiero volar! -
Yo me puse muy contento de saber que Jorge iniciaba un nuevo capítulo en su vida siendo ahora acogido laboralmente por este gran pais de las oportunidades.

Fuimos al aeropuerto North Perry que estaba a solo cinco minutos del apartamento, dejamos en un sobre cerrado el valor de la renta del avión en la oficina del instructor encargado del club del Cessna 172 y seguimos a la rampa a preparar el avión para volar.

Jorge solo tenía experiencia como piloto de cometa humana y esto le daba buenas bases para empezar a tomar los controles además que ya había tomado varias clases en el simulador de vuelo en mi computador. Le ayudé a usar los pedales y el acelerador en la fase de carreteo y asi aprendió rápido como llevarlo en tierra.

Luego le fui indicando como hacer las pruebas del motor. Nos enfrentamos a la pista, la torre nos autorizó y Jorge despegó el avión con solo pequeñas indicaciones. Yo me sentía emocionado de ver que yo en realidad estaba volando el avión a través de la mente de Jorge. Tenía que adelantarme a sus reacciones, leer su mente y asi indicarle que hacer en el momento oportuno.

Dimos la vuelta alrededor de la pista y nos preparamos a aterrizar. Jorge estaba un poco nervioso al ver que estaba él solo con los mandos pero yo lo tranquilicé diciéndole que estaba haciendolo bastante bien.



 Ya al acercarnos a la pista lo ayudé con pequeñas correcciones y sentamos ruedas un poco fuerte. Le dije - !Buen aterrizaje Jorge, vamos arriba otra vez! - El puso máxima potencia y despegamos casi inmediatamente. Hicimos varios circuitos y ya lo estaba haciendo casi solo.

Como al quinto aterrizaje dijo - Uy Carlos ya estoy cansado mejor paremos que esto es bastante estresante. - Comprendí enseguida que para mi era algo normal pero para él era su primera vez al mando y además haciendo despegues y aterrizajes de forma continua.

Estaba exhausto. Aterrizamos y llevamos el avión a la plataforma para amarrarlo firmemente en las argollas del parqueo. Jorge aunque cansado por los ejercicios parecía un niño cuando se baja del carrusel en la feria, quería seguir celebrando. - !Vamos al restaurante de comida de mar, yo invito! - dijo y asi continuamos ese dia de celebración.


Jorge Gallego y Vicky visitando Nevada

Hace tres años (2008) en mi cumpleaños compartiendo con Jorge Gallego y mi mujer Luz Dary.

jueves, 17 de febrero de 2011

!PRIMER ANIVERSARIO DE MI BLOG!

El jueves, 17 de febrero de 2011 celebro el primer aniversario de este blog "Memorias de un piloto". Mi esposa (2010) y mentora literaria Luz Dary Jimenez me convenció que en vez de meter dos libros en una memoria virtual era mejor compartir historia por historia con mis lectores.

Al principio no estaba convencido pero viendo el éxito que ella tenía con su blog me aventuré y descubri el placer de compartir dia a dia.

Haciendo un compendio de mi blog logré publicar en su totalidad mi primer libro "Historias del aire" que trata sobre historias mias y de amigos de aviación deportiva (aeromodelismo, vuelo en cometa, paracaidismo, parapentismo y vuelo en ultraliviano).

Estas las he ido intercalando con mi segundo libro "Historias de hangar" que precisamente acabé su primera parte ayer (Vuelo con mi madre) y de ahora en adelante seguiré escribiendo de forma abierta de acuerdo a lo que recuerde y a lo que el destino me siga brindando.

Este segundo libro trata sobre historias mias y de amigos sobre aviación comercial.
Hasta hoy el blog me ha contabilizado 316 historias en este primer año. Hace un mes mi mujer colocó un contador de visitas a mi blog y hoy registró 2127 visitas lo cual me tiene muy contento.


HISTORIAS FAVORITAS

De mi primer libro "Historias del aire" mi historia favorita fue: "Mi primer alumno" en este link: http://memoriasdeunpiloto.blogspot.com/2010/02/mi-primer-alumno-todo-estaba-listo-para.html
se las recomiendo. De mi segundo libro mi favorita fue: "El rostro de la muerte" pues fue una de las experiencias más intensas que he tenido: http://memoriasdeunpiloto.blogspot.com/2010/04/el-rostro-de-la-muerte.html
De mis amigos que gentilmente me enviaron sus historias les recomiendo: "Las historias de Steven Salgado" : http://memoriasdeunpiloto.blogspot.com/2010/07/las-historias-de-steven-salgado.html que trae bastantes historias en diferentes modalidades de la aviación depotiva. Tambien " Las historias de Manuela  Jaramillo" quien nos trae su historia de su primer salto en paracaidas con su delicioso estilo de escritura: http://memoriasdeunpiloto.blogspot.com/2010/07/la-historia-de-manuela-jaramillo.html
De mis favoritas la historia de mi mujer Luz Dary Jimenez " Temores al viento" donde narra su propia y hasta ahora única experiencia en la aviación deportiva : http://memoriasdeunpiloto.blogspot.com/2010/06/la-historia-de-mi-esposa.html

LISTA DE ESCRITORES

Quiero hacer una lista cronológica de reconocimiento de todos los amigos que han escrito o grabado sus historias y les doy las gracias por su aporte: (Entre comillas los nombres ficticios)

Felipe Hurtado .            Hollywood, Florida.
Edgar Enrique Hazbón . Bogotá Colombia.
Pilar Triana .                 Milán, Italia.
Andrés Felipe Madrigal . Bogotá, Colombia.
Luz Dary Jimenez .     Hollywod, Florida
Vicky Melo ,               West Palm, Florida.
Ricardo Escobar ,        Manizales, Colombia.
Gustavo Rojas ,          Puerto Rico y Perú.
Juan Pablo García ,     Arabia.
Luis Robledo ,            Medellín, Colombia.
Jorge Gallego             West Palm, Florida.
Nikolai Betancourt    Bucaramanga, Colombia.
Alex Villa                  West Palm, Florida.
Steven Salgado          Medellín, Colombia.
Manuela Jaramillo     Manizales, Colombia.
Jorge Cleva               Buenos Aires, Argentina.
Alvaro Jaramillo       Bogotá, Colombia.
Camilo Rivera          West Palm, Florida.
Juan K                      Medellín, Colombia.
Nelson Serrano        Lima, Perú.
Ivan Duque             Miramar, Florida.
Juan David Jimenez   Chicago, Illinois.
"German Chopper"   Miami, Florida.
Jorge Cipagauta       Radat, Marruecos.
Oscar Madrigal        Medellín, Colombia.
Robson Cohelo         Miami, Florida.
"Avionero"              Hollywood, Florida.
Esteban Arana,       Hollywood, Florida.
Alvaro Berrio         Aventura, Florida.
Alejandro Vallejo   Cali, Colombia.
Andrés Gomez       Dallas, Texas.
Diego Monsalve     Medellín, Colombia.

(lista hasta el 2011)

Muchas gracias también a todos mis lectores y a sus comentarios que son el alimento esencial para este blog. Sigan disfrutando de estas memorias de los gomosos de la aviación.

"Para el placer de tu imaginación"...
Carlos Dario Madrigal

Con el Cessna 172  N172GR...el "Romeo del Golfo"
en el aeropuerto de North Perry en Hollywood Florida.

miércoles, 16 de febrero de 2011

VUELO CON MI MADRE


A mediados del 2001 me dio por preguntarle a mi madre si queria ir conmigo a un vuelo en la Cessna 172. Para mi sorpresa me dijo que si y que invitaramos tambien a su nieta Karla (hija de mi hermano Felipe) y a David (hijo de mi hermana Margarita). David haría su segundo vuelo conmigo. Vi que podia llevar a un niño más y decidí llevar a mi hijo Fernando.

Era una tibia noche bastante calmada perfecta para nuestro vuelo panorámico. Llegamos al aeropuerto, abri la puerta de acceso a la rampa con una clave de seguridad y seguimos en el carro hasta donde estaba nuestro avión “Romeo”.

Senté a los tres primos atrás y a mi madre en el puesto del copiloto. Yo estaba contento de ver que mi madre tomaba con calma esta aventura hasta que le dije – Mami, cualquier cosa este es el acelerador que lo usa para subir o bajar el avión y este es el radio por si necesita comunicarse...- Ella enseguida abrió los ojos bien grandes y me dijo - ¡Noooo, ni me siga diciendo, que horror! ¡Dios quiera que no pase nada usted es el que va a volar este avión y punto! -

Me entró una sensación de angustia de saber que en mis manos llevaba a mi madre y parte de nuestras familias. Pero lo tomé como parte del proceso de llevar esta aventura a cabo. Inicié el motor, llevé el avión a la cabecera de la pista 9 derecha, puse toda la potencia, despegamos y de la oscuridad de la pista pasamos de repente a ver un millón de luces alrededor de nosotros y asi empezamos a disfrutar del hermoso paisaje nocturno.



 Aproveché para contarle a mi madre sobre los sitios donde estábamos volando y a veces ella me señalaba sitios que ella reconocía. Fernando y David atrás le explicaban a Karla sobre el vuelo.

Después de recorrer la zona del puerto y el area del centro de Miami regresamos al aeropuerto de Hollywood. Al no haber viento tuvimos un aterrizaje casi imperceptible. Los niños atrás aplaudieron pero mi mamá se mantenía callada como tragando todavía saliva por el aterrizaje.

Acababa de cumplir uno de mis más grandes sueños, llevar al ser que me dio la vida a volar.

Dedicada a mi hermosa madre Rosa Maria Diaz.

sábado, 12 de febrero de 2011

VUELO SOBRE UN CRUCERO


Para marzo del 2001 seguía haciendo mis vuelitos de Aeropaseos en el bello Cessna 172  “Romeo del Golfo” (Le decía asi por su matrícula N 172GR). Siempre había querido llevar a volar a Luz Angela, la tia de mi hijo Fernando. Mi “Cuñis”, como le digo a ella, tiene tres hijos, Carolina, Mauricio y Daniel.

Para esta época estaban de 7, 5 y 3 añitos aproximadamente. Me di cuenta que para balancear el avión, Luz Angela podía llevar a Daniel, el menor, en sus brazos adelante y los otros dos podrían ir atrás con mi hijo Fernando de 4 años. ¡Iba a ser el primer vuelo con tantos niños! !Y el único vuelo hasta ahora a mi mando con 5 pasajeros!

Nos reunimos en el aeropuerto y teníamos un sol brillante con poco viento para gozarlo todo el dia. Salimos caminando por la rampa hacia el avión y parecíamos tremenda familia con cuatro hijos. Afortunadamente todos se estaban portando muy bien y rápidamente se sentaron en sus puestos asignados. Inicié el motor y todos gritamos alegres ¡Yeheee! .

Despegamos con rumbo a la playa y de ahi continué hacia el sur rumbo a Miami. Los niños estaban concentrados mirando hacia abajo y comentando entre ellos todo lo que veían por la ventanilla. Llegamos a South Beach y luego nos acercamos a la salida del puerto de Miami. ¡Que coincidencia! Justo saliendo del canal venía navegando un inmenso barco crucero lleno de pasajeros.  Se veía majestuoso.

Enseguida ajusté la velocidad, puse un punto de flap y empecé a virar por la derecha alrededor del crucero para que todos pudieran verlo. Luz Angela tomó algunas fotos y los niños decían - ¡Miren! ¡Tiene una piscina en la mitad! – Le dimos dos vueltas y luego continuamos hacia el sur. Más adelante vimos el Sea Aquiarium donde se alcanzaban a ver las focas y delfines saltando en medio del show. 

Yo estaba tal vez más contento que ellos pues estaba realizando mi sueño de llevar a todos los primitos juntos en el mismo vuelo! Regresamos y después de un suave aterrizaje “mantequillero” fuimos al apartamento de Luz Angela donde los primitos continuaron la fiesta jugando entre ellos.


Asi fue que vimos uno de estos inmensos barcos cruceros saliendo por el canal del puerto de Miami. Son inmensos hoteles flotantes. Al fondo se puede ver en dirección norte la playa de South Beach. Justo a esta altura volamos alrededor de este coloso de los mares.

Los primitos en esa época. Carolina a la izquierda, atrás Fernando mi hijo, Mauricio y a la derecha Daniel.
Luz Angela Restrepo...la Cuñiiiiiisss!!

jueves, 10 de febrero de 2011

VUELO CON MI HERMANA


Para septiembre del año 2000 por fin logré coordinar un vuelo donde al mismo tiempo pudiera volar con Gustavo, mi amigo piloto peruano, mi hermana Margarita Rosa y su hijo David. Primero hicimos un vuelo con Gustavo antes de llevar a mi hermana a modo de entrenamiento para cumplir con los requisitos para llevar pasajeros. Gustavo iba al comando en ambos vuelos y yo le ayudé con las listas y la radio.

Aproveché que Gustavo rentó un avión C-172 en una de las escuelas de aviación de el aeropuerto de Opalocka al norte de Miami. Recogimos a mi hermana que llegó a mi apartamento y de ahí nos fuimos al aeropuerto. El plan sería un vuelo nocturno sobre Miami Beach. La noche estaba fresca y con viento suave, perfecta para el vuelo de noche.

Me pude dar cuenta que mi hermana tenía más la atención puesta en su hijo David que en la aventura de el vuelo pero David estaba con todos sus sentidos puestos en todo lo que sucedía a su alrededor con el avión. Los sentamos en los asientos traseros del Cessna y despegamos con rumbo a la playa. 

Debido a que este aeropuerto esta más cerca de Miami Beach llegamos bastante rápido a la playa y sabíamos que teníamos tiempo extra para hacer alguna “travesura”. Pronto divisamos dos hermosos edificios gemelos que daban a la playa. Estaban completamente iluminados por grandes reflectores y adornados con luces de colores bastante vivos.

Le dije a Gustavo que si le dábamos una vuelta alrededor y él mirándome con cara de querer jugar me dijo – Je,je,¡Claro! Vamos a darle la vuelta para disfrutar de esta buena vista de los edificios. – Enseguida empezamos a virar alrededor y Margarita y David se inclinaron a su derecha para disfrutar de aquel espectáculo. – ¡Uff! Mira mami que lindo se ven esos dos edificios!– Pero Margarita puso su objeción, – Oigan... ¿No es como peligroso que vuelen tan cerca de los edificios? –  Nos miramos con Gustavo y nos reimos. – Tranquila Margara, todo esta bajo el control de expertos pilotos. – . David se volteó a mirarla y se sonrió con nosotros.

Como nos quedó gustando la vuelta a los edificios hicimos una segunda vuelta para espantar a cualquier viejita que estuviese viéndonos desde su balcón, jeje. Una vez más nos reíamos con Gustavo.
Luego seguimos sobre la playa y volamos sobre South Miami y sobre Art Decco. Después nos devolvimos pero esta vez no rodeamos los edificios para no “sacarle la piedra” a Margara. 

Aterrizamos suavemente a eso de las diez de la noche. No había ningún avión por el area volando ni moviéndose en tierra. Nosotros eramos la única señal de vida en aquel solitario aeropuerto. Pensaba que asi aterrizaban los narcotraficantes tarde en la noche para evitar ser vistos.

Empezamos a bromear diciendo – Se imagina si alguien en el aeropuerto averigua que el piloto es peruano y el copiloto colombiano... ¡Nos echan la DEA enseguida! Ja,ja,ja!!. –  Nos bajamos del avión y empezamos a empujarlo con la mano para acabar de parquearlo.

Pero de las bromas pasamos a la preocupación cuando vimos tres camionetas que se dirigían a alta velocidad por una de las paralelas hacia nosotros. Nos quedamos mirando y de pronto nos dimos cuenta que la broma se estaba haciendo realidad. No podíamos creerlo, ¡Eran de la DEA y US CUSTOMS! (Agencia de vigilancia Antidrogas y Aduanas).

Aunque todo estaba legal la sola idea de meternos en problemas me heló la sangre. Nos rodearon estilo película. Pero en vez de todos sacar su armas automáticas simplemente se bajaron dos oficiales y nos preguntaron que de donde procedíamos. Gustavo enseguida les dijo que procedíamos de este mismo aeropuerto y yo le complementé diciendole que era un vuelo panorámico con pasajeros.

Margarita les dijo – ¿Algun problema...oficial? – Respondieron que era un chequeo de rutina, nos dieron las gracias y asi como llegaron partieron de nuevo. Nos miramos y nos volviamos a reir diciendo – ¡Si ve! !Por eastar bromeando con la DEA apareció la DEA! ! Ja,ja,ja,ja!! Por andar tentando al diablo!

Caminamos hasta el parqueadero y nos fuimos a nuestras casas dejando aquella divertida aventura nocturna durmiendo en nuestros recuerdos.

DEA: Drugs Enforcement Administration

miércoles, 26 de enero de 2011

INSTRUCTOR MECANICO



En el mismo hangar donde trabajaba de auxiliar de mecánico de aviación en el 99, descubrí que uno de los supervisores era instructor de vuelo. Esto me emocionó mucho y pronto estaba ya haciendo planes para poder volar con él .

Descubrí también que uno de mis compañeros de trabajo estaba recibiendo instrucción con él. No desperdicié tiempo y rápido hice amistad con este instructor llamado Jason.  Tuve la dicha de ser invitado a una de las sesiones de instrucción de vuelo en el mismo aeropuerto.

Más adelante llegaron de Bogotá unos amigos de mi madre que estaban en plan de conocer y se me ocurrió ofrecerles un “Vuelo del amor”. Esta vez fue cortesía de mi madre quien pagó la renta del avión.

Como llevaba un tiempo sin volar era necesario tener experiencia previa con un instructor y asi aproveché para pedirle a Jason que me diera una hora de vuelo previa sin los pasajeros antes del vuelo nocturno. Afortunadamente el tenía tiempo para aquella noche.

Rentamos en una escuela cercana un bello Cessna 172 y procedimos con nuestro vuelo. Recuerdo que varias veces simuló que fallaba el motor y me obligaba prácticamente a iniciar todo un viraje de emergencia hacia la pista.

Luego del vuelo volvimos a la escuela y llamé a mis pasajeros Carlos y Sol Patricia para encontrarnos en casa de Eunice, una amiga de mi madre donde se estaban hospedando para cenar todos juntos. Después de cenar nos dirigimos al aeropuerto donde nos reencontramos con Jason. Les presenté a mi instructor y él con su muy básico español les dijo... – ¡Ben...venidos a vuelo sightseeing de amor! –. 

Los llevamos al avión y los sentamos mientras preparábamos el avión. Iniciamos el motor y así daba inicio a otra aventura más del  famoso “Vuelo del amor”. Mi instructor me dijo que si quería él volaba para que yo les hablara durante el vuelo y le di las gracias además que sabía que con él estábamos en manos bien expertas.

Iniciamos el despegue y recuerdo que ya en vuelo Sol Patricia me dijo – ¡Uhyy, este avión despegó bastante rápido! !Yo acostumbrada a que un avión tomaba mucho más tiempo y pista para salir! – 

Volamos sobre South Beach y esta noche se veía en todo su esplendor lleno de luces, carros y gente caminando al frente de las discotecas y restaurantes. Luego dimos la vuelta cerca al centro de Miami y volvimos al aeropuerto de Opalocka.

 Mi instructor me entregó el avión para que lo aterrizara y al mismo tiempo me indicaba algunas correcciones para hacer mejor la maniobra. Al bajarnos del avión nos tomamos algunas fotos que guardo de recuerdo de este bello vuelo que cumplió otro de mis sueños y también el de ellos.


Aqui con Sol Patricia y Carlos al lado de la Cessna 172 N-777-MS


Aqui con Jason...mi instructor de vuelo y  mecánico de aviación.

viernes, 21 de enero de 2011

PERRITO CALEÑO


En el año 99 vivía en un pequeño aparta-estudio dentro de una casa de una familia que había venido de Cali. Para feliz coincidencia esta casa estaba muy cerca del aeropuerto de North Perry de Hollywood. Esta familia me traía muchos recuerdos pues ellos dejaban la puerta de la casa abierta casi todo el día y la noche ya que constantemente recibían visitas de amistades tal cual como en nuestros países.

Bauticé esta casa " La embajada caleña". Era una familia muy amiguera y pasaba todos los días a saludarlos sin siquiera tocar la puerta. Hice buena amistad con uno de los muchachos y pronto supo de los vuelos que yo hacía.

Un día le propuse que fuera mi copiloto y que me consiguiera pasajeros para los vuelos de Aeropaseos. Llamó enseguida a uno de sus amigos y después de hablarle de la aventura aérea su amigo le respondió que quería ir con su novia y así logramos una parejita para el famoso "vuelo del amor" que hacíamos por la noche.

Me puse el uniforme y también le presté a él una camisa con presillas y corbata para darles a nuestros pasajeros una impresión más elegante.
Llegaron y nos subimos en los asientos de atrás de su carro. Pero, sorpresa. Atrás estaba sentado un pequeño perrito maltés.

Pensé que tal vez lo iban a dejar en algún lugar mientras hacíamos el vuelo. En el camino al aeropuerto la pareja se burlaba de mi amigo y le echaban chistes diciéndole que ni locos se iban a subir al avión con un copiloto tan loco como él. Me divertía con las colombianadas que hacian.

Esta vez ya había logrado tener acceso a la rampa con una clave especial en una de las puertas del aeropuerto. Cuando llegamos a la puerta a eso de las nueve de la noche y oprimí la clave en el receptor me sentí como un agente secreto entrando a un aeropuerto ejecutivo con pasajeros de alto rango.

Y en realidad esta fantasía tenía bastante de realidad pues a esa hora la torre ya había cerrado y no había casi nadie en este pequeño aeropuerto y mis pasajeros eran ahora mi prioridad en cuanto a las medidas de seguridad que debía empezar a tener en cuenta.

Entramos y me fascinaba ver que mientras avanzábamos alrededor nuestro en vez de carros teníamos aviones. Encontramos nuestro avión ligeramente iluminado por las luces de un hangar cercano y parqueamos al lado.

Saqué las llaves del avión y abrí las puertas para indicarles a nuestra pareja como entrar a los dos asientos de atrás. La chica salió del carro y enseguida salió el perrito detrás de ella. Para mi sorpresa el perrito se le adelantó y sin ni siquiera dudarlo brincó dentro del avión justo al asiento de atrás.

Me di cuenta que para ellos era simplemente normal que si pasaban de un vehiculo a otro el perrito siempre iría con ellos. Me puse a pensar en las regulaciones para llevar animales y otra cantidad de cosas pero enseguida pensé que por ser pequeño y bien tranquilo no debería haber ningún problema con llevarlo.

De todas formas les indiqué que debían sostener al perrito con sus brazos durante el despegue y al aterrizaje y cuidar de él durante el vuelo. Y con esto deje que el sabor de la aventura se apoderara de la noche.

Tuvimos un vuelo fabuloso por la playa y disfrutamos de las románticas luces de la metrópoli de Miami. Durante el regreso le enseñé a mi copiloto como mantener el rumbo mientras yo me encargaba de la altura. De nuevo le estuvieron echando bromas y nos divertimos mucho durante todo el vuelo.



A quien no sentí fue al perrito quien estaba muy juicioso sentado entre los dos. Ya al acercarnos de regreso para aterrizar me viré hacia atrás para recordarles que se pusieran su cinturón de seguridad y que sostuvieran al perrito. Pero me encuentro con la sorpresa que los novios estaban entrelazados en medio de un apasionado beso y justo en la mitad de ellos estaba el perrito mirándome con cara de – Yo aquí estoy juicioso... regáñelos a ellos. –

Aterrizamos muy suave pues no había nada de viento. De nuevo al abrir la puerta de los pasajeros, el perrito saltó del avión y se fue directo al puesto de atrás del carro como si eso lo hiciera todos los días.

Ya en el camino de regreso me fui acariciando al perrito y mirándolo pensaba que antes del vuelo yo estaba preocupado por su comportamiento allá arriba y no me imaginaba que iba a ser el pasajero que mejor se portó.

miércoles, 19 de enero de 2011

MECANICOS DE AVIACION


Aquellos días de inicios del 99 trabajaba como auxiliar de mecánica de aviación en el aeropuerto de Opalocka al norte de Miami. Hice varias amistades entre los mecánicos y entre ellos había algunos que les gustaba también la faceta del vuelo.

A varios de ellos les había ofrecido rentar el avión para hacer un vuelo con Aeropaseos. En este taller habían bastante colombianos barranquilleros y también bastantes peruanos. Un día, Victor, uno de mis amigos peruanos me sorprendió cuando me dijo que quería rentar el avión y llevar a sus tres hijos y a Manuel, un amigo que también trabajaba ahí. – ¡Waooo! ... ¡Pero tendremos que hacer dos vuelos! – le dije.

Para estos días había entrado a un pequeño aeroclub donde podía rentar de forma mas cómoda un bello avión Cessna 172XP (con potencia extra). Me gustaba mucho pues tenía un buen acabado interior y exterior.

Llegué al aeropuerto North Perry y con una llamada los guié para llegar al sitio de encuentro. Nos sentamos en el restaurante May Day y mientras les explicaba los detalles de seguridad del vuelo nos tomamos unas sodas con papitas fritas. El día estaba espectacularmente brillante y afortunadamente no hacía mucho viento. Los llevé a la rampa y aprovechamos para tomar algunas fotos.


Aquí estoy preparando el famoso Cessna N172GR. Al que yo llamaba
"El romeo del golfo" por sus letras GR (Golf-Romeo). Esta foto
 me  gustó tanto que la elegí para la portada de este libro


Aquí está la vista exterior de este bello avión Cessna 172 XP(Extra Power).


Aquí están mi amigo mecánico Victor con sus tres hijos, Alvaro,
Arthur y Pámela . ¡Mis pasajeros peruanitos!

Aquí estoy con Manuel nuestro otro amigo mecánico a quien llevé en el segundo
 vuelo. Me sentía muy orgulloso de poderlos llevar en este hermoso avión.

En el primer vuelo llevé a los tres muchachos y planeamos ir en el segundo vuelo con su padre Victor y con Manuel. Mientras preparaba el avión sentí una pequeña angustia en mi garganta al darme cuenta de la gran responsabilidad de tener en mis manos la seguridad de sus tres hijos.

Inicié el avión y poco a poco ellos iban rompiendo el hielo mientras se acostumbraban a la nueva sensación de estar en este tipo de avión. Despegué con el acostumbrado – ¡Iajuuu! –, seguido por sus exclamaciones de alegría al despegar del planeta y sumergirnos en el océano del aire.

Recorríamos la playa de Miami Beach y los vi disfrutando en grande tomando fotos y devorando con sus miradas cuanto detalle descubrían bajo el avión. Al volver traté de alargar un poco el vuelo sobre la playa acercándome un poco más al aeropuerto internacional de Fort Lauderdale. Calculé mi viraje para no entrar en su espacio aéreo.

Todos nos deleitamos viendo de cerca sus grandes pistas y los grandes aviones jet que estaban parqueados allí. Inicié mi aproximación al aeropuerto de Hollywood y pronto supe que acababa de cometer una infracción de transito aéreo.

Me llamó el controlador de Hollywood y me preguntó porque había violado el espacio aéreo de Fort Lauderdale. Le respondí que no había calculado bien y que le prometía que nunca mas volvería a pasar. Pamela, al lado mio pudo escuchar y entender todo lo que nos decían y me miraba con cara de asombro. Y me dijo en inglés – ¿Que pasó? – y le dije – Parece que no medí bien el viraje y alcancé a "morder" una pequeña área del espacio de Fort Lauderdale. – Enseguida miró hacia afuera confundida como tratando de entender el extraño mundo de vias y delimitaciones de las alturas.

Afortunadamente al no tener otros antecedentes no me pusieron una fuerte multa con la posible suspensión de mi licencia. Aterrizamos suavemente en Hollywood y después de parquear el avión nos dirigimos al restaurante donde estaba su padre charlando con su amigo.

Los chicos pidieron algo de tomar mientras le comentaban a su padre su aventura aérea. Luego hicimos el mismo vuelo con su padre y su amigo pero esta vez cuidando de no acercarme al área restringida de Fort Lauderdale.

Al llegar me agradecieron por los vuelos y cada uno tomó su carro rumbo a sus casas. Estaba un poco cansado pero feliz por haber logrado la aventura que un día era solo un proyecto de soñadores en un hangar de mecánicos de aviación.

miércoles, 12 de enero de 2011

RONDA LA MUERTE


Era una noche estupenda para volar pues el cielo estaba despejado y logré coordinar un vuelo con un par de amigos que decidieron comprarse un vuelo nocturno con Aeropaseos.(1999)  El vuelo estaba saliendo de maravilla después de disfrutar un paseo sobre Miami Beach y el centro de Miami.

Nos acercábamos al aeropuerto para aterrizar. Les dije a mis pasajeros que revisaran sus cinturones en preparación para el aterrizaje mientras que iba midiendo mi altura para empezar a volar paralelo a la pista. Entraba ahora en sentido contrario alejándome para luego virar hacia la pista de nuevo.

Cuando ya el aeropuerto estaba atrás miré a mi alrededor como acostumbro para cerciorarme de que no vinieran otros aviones pero solo se veía el gran cielo oscuro lleno de estrellas sobre nosotros. A esa hora la torre de control ya había cerrado y por lo mismo los pilotos debían anunciarse por la radio indicando su posición y sus intenciones. Pero hoy la radio estaba muda y no había otros pilotos en esta frecuencia.

Inicié mi viraje para volver al aeropuerto y así enfrentarme hacia la pista. Cuando ya estaba enfrentado vi que una luz se movía a mi izquierda. Era como una pequeña luciérnaga verde que bajaba y se acercaba a nosotros. ¡Era la luz verde del ala derecha de otro avión C-172 como el nuestro! ¡Venia paralelo a nosotros bajando también para aterrizar y estaba solo a unos diez metros!

Reaccioné de inmediato virando a mi derecha y colocando toda la potencia para alejarme y subir. Mi corazón se me quería salir del pecho. Los pasajeros extrañados dijeron. – ¿Que era eso? ¿Otro avión? – Enseguida por el radio escuché que el otro piloto rompía su silencio diciendo, – Disculpe, no lo vi, siga y aterrice primero. – Yo todavía sin aire por el susto le respondí – Nooooo, yo ya estoy haciendo sobrepaso. Continúe usted para aterrizar. – Y me respondió – Recibido. – Y volvió el silencio como si hubiese sido la misma muerte que en medio de las tinieblas se hubiese asomado por un instante para recordarme que ella existía.

Después de que me calmé puse de nuevo el avión en posición y me entró una sensación de rabia con el otro piloto pues no solo no llamó por el radio sino que no traía sus luces de aterrizaje puestas y vociferé: – ¡Jueputa imbécil casi nos mata!…. – Los pasajeros enmudecieron y caí en cuenta que debía guardarme el comentario pues los estaba asustando sin razón. Esta vez antes de virar de nuevo hacia la pista ya con paranoia empecé a esculcar todo el firmamento pero nuestra eterna amiga la muerte ya se había retirado.

Ya enfrentado a la pista escucho de nuevo por la radio al otro piloto diciendo – El Cessna deja libre la pista y se dirige para la rampa. – Y vuelvo a comentar – Ya para que estúpido… bonita hora de usar el radio. – Pero calmándome tomé el micrófono y respondí, – Recibido, mi Cessna en final para la nueve derecha North Perry. – Aterrizamos sin problema y poco a poco iba recuperando mi ritmo cardíaco ayudado por la calma del ambiente nocturno de este aeropuerto y el buen humor de mis pasajeros.

Pensé que algo así nunca me fuera a pasar y que esas eran solo historias macabras de mi profesor de Navegación en la escuela de vuelo. Esta vez ninguno de los dos aviones nos vimos mientras aterrizábamos por el ángulo en que cada uno venía y ayudado por la negligencia de no usar el radio ni las luces por uno de los pilotos… suficientes ingredientes para una colisión en plena aproximación.

Esta vez rondaba la muerte mostrando su oscura dimensión para darnos una gran lección y afortunadamente no se llevó a nadie consigo.