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miércoles, 8 de septiembre de 2010

MORENITO EN LA PISTA

Era el año 1989 volando como copiloto en el Twin Otter de la aerolínea ACES.

Recuerdo bien que iba al mando el capitán Peñaloza en un vuelo hacia Buenaventura en la costa pacifica. Traíamos solo un pasajero y nos disponíamos a aterrizar.

El controlador después de autorizarnos a aterrizar le dice al capitán – Capitán , tenga precaución pues parece que hay un morenito que se anda escondiendo en los matorrales del inicio de la pista y apenas ve el avión sale corriendo hacia la pista tratando de acercarse al avión. –

El capitán riéndose pensó que se trataba de una broma pero de todas formas empezamos a alzar nuestros cuellos a ver si podíamos ver a nuestro divertido morenito.

En efecto salió corriendo delante de nosotros y se acercó peligrosamente al avión. Enseguida el capitán puso toda la potencia y procedimos a hacer un sobrepaso. – !Gueeepaa, si era verdad lo del morenito! – dijo el capitán.

Y el controlador desde la torre dijo – No se que hacer ya con este carajito pues lo he sacado con la camioneta ya muchas veces. – Y el capitán le responde – Espere y verá el susto que le voy a pegar, je,je. –

Se acomodó en su silla como preparándose para un bombardeo. Enseguida maniobró para hacer una aproximación casi en picada hacia el umbral de la pista.

Se me hizo raro que el aburrido y super calmado capitán Peñaloza de pronto despertara del letargo y como un niño emocionado se preparara para su gran función.

En la medida que el capitán viraba fuertemente hacia la cabecera de la pista yo iba abriendo cada vez más mis ojos.

Nos acercamos tanto a los arbustos que casi sentía las ramas golpeando a gran velocidad el tren delantero. Alcanzamos a ver fugazmente que algo saltó hacia un lado pero pasamos tan rápido que no pudimos ver nada más.

Enseguida el controlador exclama, – !Eeeesaaa capitán!…!Si viera como salió despavorido el morenito este! !ja,ja,ja! –

Dimos otra vuelta y aterrizamos sin problema. Enseguida me dio por mirar a nuestro único pasajero, tambien morenito y pude ver al pobre muchacho agarrado con todas sus fuerzas a su asiento y con los ojos bien abiertos.

!Aquí sufrió el morenito de tierra y también el morenito del avión! Y como si nada el capitán volvió de nuevo a su aburrida rutina.

De donde menos uno supone saltan las sorpresas!!


Niño de Buenaventura

1 comentario:

Anónimo dijo...

Carlos, que historia mas tierna y divertida!! Me hizo reir de solo imaginarme el morochito corriendo despavorido... Un abrazo!
Manu